sábado, 2 de septiembre de 2017

Escultura Griega

Para conocer el arte de cualquier cultura, es necesario estudiar sus tres creaciones más importantes: escultura, pintura y arquitectura.
El arte griego se desarrolla entre los siglos VIII al II a.C. A él afluyen corrientes artísticas orientales y egeas, que son absorbidas y transformadas por el espíritu griego.
No obstante, el arte clásico griego se inicia con la aportación de dos grandes corrientes que lo informan, la jonia y la doria, que se reflejan en los órdenes fundamentales de la arquitectura.
La jonia, más femenina y vivaz, aporta riqueza, lujo y proporciones esbeltas. La doria, sobria y robusta, aporta el sentido rígido de la ordenación, severidad en las proporciones y en la decoración.

El arte griego antiguo suele dividirse en tres períodos:

  • Arcaico (siglos X -VI a.C): se caracteriza por el hieratismo, una ordenación geométrica rígida.
  • Clásico (siglos V - IV a.C): aspira al realismo, y a la belleza, pretende expresar la perfección de las cosas de este mundo, buscando una armonía estable.
  • Helenísitico (siglos III - II a.C): se basa en una agitación tumultuosa, expresa el carácter por encima de la belleza. 

El arte griego copió de otras artes, en especial de las civilizaciones más antiguas y desarrolladas, como las de Egipto y Mesopotamia. y ocasionalmente al de Micenas, pero pronto los griegos empezaron sus propias creaciones independientes.

La situación del artista era muy especial ya que los griegos consideraban  al trabajo manual como de poca categoría. En realidad esa mentalidad aristocrática no se abandonó, ya que siempre fueron más cotizados socialmente a los literatos que a los artistas plásticos.
Los artistas trabajaban según planes inteligentes y claros, mientras que los clientes sabían de antemano lo que querían obtener.
Ni siquiera existía una palabra para denominar al artista o al arte como tal.

El arte podía ser un instrumento político, podía ser una herramienta para exaltar valores patrióticos, para prestigio del gobernante, y prestigio frente a otra polis, y también era una fuente de trabajo.

La figura humana es el principal motivo tratado por el escultor griego, lo animal y lo vegetal están en función de la representación humana.

ESCULTURA
PERÍODO ARCAICO
Se atribuye a Dédalo, escultor y arquitecto legendario, la invención de la escultura y del inicio de la primera escuela artística en Creta, dórica.
En esta época, el hecho fundamental es la aparición de la escultura de bulto redondo (representada en tercera dimensión), con formas femeninas y masculinas, que tienen bastante parecido con el arte egipcio.
Las estatuas femeninas tiene trajes y sus brazos se apegan al cuerpo, mientras que las estatuas masculinas, se representan  completamente desnudos, con los puños unidos a los muslos y con la pierna izquierda avanzando.

Las Korai (o Kore) son figuras femeninas muchas veces vestidas con Peplos dóricos, pero casi siempre con la túnica de lienzo transparente y manto jónico, llevando en sus manos flores, frutas o palomas.
El paralelismo entre las korai y los kuroi ha hecho buscar alguna costumbre femenina que pudiera representar algo digno de premio, parecido a los juegos varoniles, o quizás eran ofrendas de mujeres casadas, destinadas a la fertilidad.
Ninguna de estas estatuas parecen no haber tenido una finalidad religiosa o tuvo que ver muy poco con las tradiciones del culto.
Ejemplos: 
DAMA DE AUXERRE (630 a.C) de 60 cm. Esta estatuilla femenina, (Koré) de Auxerre (Francia) probablemente hallada en Creta. Es de piedra caliza, y hoy se encuentra en el Museo del Louvre, París.
En ella se observa una estricta frontalidad, con una parte inferior en forma de columna, y un cuerpo superior diferenciado. Su rostro tiene forma triangular.
Representa probablemente a una diosa, lleva un vestido adornado con meandros, tiene un cinturón, y sobre los hombros tiene un manto.
  Así habría lucido la escultura en sus inicios, ya que todas las obras eran pintadas con colores vivos.






KORE DEL PEPLO (hacia el 530 a.C) Se mantiene la frontalidad pero con mayor armonía gracias a la suavidad de los contornos.
Esta muchacha sostenía la mano izquierda extendida, que ahora le falta, con una ofrenda para la diosa de la ciudad de Atenas (Atenea). A pesar de la rígida frontalidad, la figura parece ligera de construcción. Las formas del cuerpo se dibujan claramente bajo el vestido. Tenía también un bello colorido, que hoy han desaparecidos.
 




Los Kouroi, designaba a los estatuas de jóvenes desnudos, hechos de piedra y bronce, no representaban a dioses ni eran retrato de personas, seguramente eran estatuas veneradas para obtener triunfos deportivos y buenas cosechas.
Desde el año 544 (Olimpíada 59) se levantaban kouroi vencedores en los juegos, y sólo cuando un atleta lograba tres victorias consecutivas, se hacía una representativa del ganador.
Ejemplo:
KOUROS DE SUNIÓN (hacia el 600 a.C) La rigidez frontal anula el leve giro hacia la derecha de la gigantesca figura, producido por su colocación en una pendiente inclinada. Su rodilla es un trapecio invertido,  con poderosos músculos pectorales, muslos, pantorrillas y brazos. Domina la cabeza sobre el resto del cuerpo, con grandes ojos.

KOUROS DE ANAVISOS (siglo VI a.C) Si se compara con los Kouroi anteriores se ven varias diferencias fundamentales. La forma tabloide desaparece al dar mayor volumen al tórax, con una columna vertebral en forma de S. El antebrazo no se gira ya hacia adelante, sino que toma una posición más natural, con la palma de la mano hacia el cuerpo. Las piernas están bien modeladas y con los dedos de los pies que ya no siguen una línea decreciente.


Con el paso del tiempo se hacen otras observaciones, los músculos abdominales ahora cuenta con sólo dos líneas transversales y se dibujan mejor los músculos del cuello, las clavículas con forma de S, la cara tiene rasgos más naturales, con detalles en las orejas y repliegue interior de los ojos.

PERÍODO CLÁSICO
A los lentos principios representados por el período arcaico, sucede el siglo V a.C, en el que la plástica griega alcanza su máxima perfección, el arte clásico por excelencia. Período en el que brillan escultores como Mirón, Fidias y Policleto.
Los artistas presentan la figura humana de una manera naturalista, incluso trataban a los dioses con el mismo espíritu.
El desnudos, es una forma artística inventada por los griegos, según el historiador Kenneth Clark, ya que sus raíces son de la época arcaica, cuando se competía desnudo en los juegos, y era uno de los rasgos distintivos de los griegos frente a los bárbaros.
Durante más de un siglo los desnudos eran solo masculinos, recién en el siglo V aparece el desnudo femenino pero no floreció realmente.
Se disminuye la frontalidad arcaica estática, hay una nueva concepción del hombre durante el clasicismo, producida en Atenas, no es casualidad que sea allí, ya que existía la libertad política, con su democracia, con una nueva auto conciencia, que hacía sentir al griego como una individualidad. Tras esta nueva imagen del hombre está la idea del hombre libre ante el dios libre. Se humanizan los dioses y para distinguirlos de los humanos, lo representan de forma monumental (enormes).
La característica fundamental de este período es la representación del Hombre e interpretación de la belleza, fidelidad a la naturaleza, libertad de expresión, equilibrio y armonía de las formas.

Ejemplos:
EL AURIGA DE DELFOS
Se la suele atribuir a Pitágoras de Rhegio, basado en el hecho de la expresión de las venas en la escultura.
Es un espléndido bronce, descubierto en Delfos, en 1896, dividida en tres partes. También se han hallado un caballo y restos de una Victoria (diosa).
La figura mide 1,80 metros de estatura, tiene los ojos de pasta de vidrio con los tres tonos, negro, castaño y blanco, y sus pestañas tienen un excepcional realismo ya que son pequeños pelos metálicos soldados individualmente.


EL DISCÓBOLO
Escultura realizada por el gran Mirón, que aunque nació en Beocia, el se consideraba ateniense, y por eso firmaba sus obras como Mirón ático. Considerado el escultor del movimiento.
El original de esta obra, que originalmente era de bronce, se ha perdido. La que se conoce es una réplica romana, como la de tantas otras obras griegas.
La copia más famosa está en el Museo de Termas en Roma, descubierta en 1906, y mide 1,38 metros de altura.
Se trata de un atleta en el momento que mejor puede expresarse el movimiento latente. Se rompe la frontalidad del período anterior.
Cada movimiento está tensado al máximo, los dedos de los pies se agarran al suelo, resaltan las venas y los nervios del cuerpo, la reproducción de la musculatura, es perfecta, sobria y contenida; sin embargo el rostro es inexpresivo.

EL DORÍFORO
Realizada entre los años 450 y 425 a.C, por el gran Policleto, esta obra también es conocida como el "Canon", ya que el autor fija una proporcionalidad entre las distintas partes del cuerpo humano, tratando de llegar a la perfección, en la que una escultura debía ser necesario que la cabeza sea la séptima parte de la altura total de la figura, el pie dos veces la longitud de la palma de la mano mientras la pierna, desde el pie a la rodilla, deberá medir seis palmos, y la misma medida habrá también entre la rodilla y el centro del abdomen.
Esta obra de arte, fue realizada en bronce, pero sólo quedan réplicas romanas realizadas en mármol. Mide unos 1,99 metros de altura.
Policleto hizo gravitar todo el peso del cuerpo sobre un solo pie en avance, mientras el otro tocaba el suelo con los dedos. Se trataba de un lancero que debe avanzar pero que demuestra tranquilidad y seguridad.
     


ATENEA PARTHENOS
Recreación de Atenea
Estatua magnífica realizada por Fidias, posiblemente el mejor escultor de la Grecia clásica, ya que aporta la perfección técnica, y aunque no hay ninguna obra original, y muchas de las que se conocen, se cree que son de su autoría.
La diosa que se ubicaba en la cella del templo, conocido como Partenón, contaba con unos 10 metros de estatura, llevaba un casco dorado con grifos y una esfinge; la égida y su coraza, con una medusa sacando la lengua. Con la mano izquierda sostenía el escudo y la lanza, y en su mano derecha llevaba una estatua de la Victoria. Esta mano debía mantenerse con una pequeña columna, dada la enormidad de la estatua.
La diosa tenía rizos que le caían sobre la espalda, y se decoraba con collar y brazaletes. Los pliegues de su Peplo (vestido) caían verticales desde su cintura.
Según varios autores contemporáneos a la escultura, ésta estaba realizada en madera y revestida con oro y marfil, siendo sus ojos dos grandes esmeraldas que se reflejaban con la luz que sólo podía entrar desde la única puerta de entrada al templo.
Se sabe ciertamente, que en año 375 de la era cristiana, la escultura seguía en pie, pero es posible que haya sufrido en un incendio ocurrido entre el 42 y 485.
Lo que se sabe con seguridad es que sufrió varios robos, hasta su propio escultor, Fidias, fue acusado, por la Asamblea Popular, de robar algunos materiales de la estatua, por lo que debió abandonar Atenas. Se supone que la acusación fue injusta, debido a su estrecha amistad con el estratega Pericles, justo en el momento en que la polis de Atenas, sufría una profunda crisis.

EL APOXIOMENO
Esta obra puede considerarse como la transición del arte clásico al helenístico, ya que fue realizada hacia el 320 a.C. Su autor es Lisipo, quien introdujo un nuevo canon de belleza en la escultura, con proporciones más alargadas, mayor naturalismo y un nuevo sentido en las dimensiones.

Esta escultura fue hallada en Roma en 1849, y hoy se encuentra en el Museo del Vaticano.
Es una obra que de mármol de unos 2.05 metros de altura, siendo seguramente una copia, de un original realizado en bronce.
Se trata de un atleta desnudo, con cabellos desordenados sobre la frente, ojos fatigados, limpiándose el polvo y sudor con la estrígila. Sus piernas están separadas y parece oscilar hacia el pie derecho, cuyo talón está elevado del suelo, con los brazos hacia adelante, presentando un acentuado escorzo (posición oblicua o perpendicular a nuestro nivel visual).
Ya no se presenta un atleta en el momento de la acción, como el Discóbolo, sino que expresan los trabajos y esfuerzos de la competición.
Comparación entre Doríforo y Apoxiomeno
PERÍODO HELENÍSTICO
La expedición de Alejandro Magno desplazó los centros de cultura hacia las nuevas capitales del helenismo, en el arte, se ve reflejado, en un abandono cada vez más acentuado del idealismo del período clásico, y se va hacia un realismo y expresión de movimiento.
Refleja un tiempo de extraordinaria vitalidad. Aquella serenidad fue sustituida por la animación, actitudes teatrales y sentimientos.

VICTORIA DE SAMOTRACIA
Es una de las pocas obras auténticas, cuyo autor es desconocido y se supone que fue realizada entre los años 306-294 a.C. En la actualidad se encuentra en el Museo del Louvre, Francia.
Cuenta con casi 2 metros de altura, y cuenta con una calidad excepcional del modelado con un detallismo con soltura y energía, una Victoria que avanza contra el viento, que provoca que su vestido se adhiera al cuerpo y un cinturón acentúe las formas del cuerpo. Es el triunfo del movimiento.
Museo del Louvre

Se supone que la Niké (la Victoria) llevaba en su mano derecha una trompeta y en su izquierda un stylis (pieza de un navío)
Esta pieza fue hallada en 1863 en unas excavaciones realizadas por el cónsul francés en  Adrianópolis, M, Champoiseau, en la isla de Samotracia. Dieciséis años después, en otra excavación, se recuperó el pedestal en forma de navío. Ha sido restaurada su ala derecha y el hombro y seno izquierdos.

LAOCOONTE
Esta obra original, seguramente labrada en Rodas, fue encontrada en el año 1506, en las ruinas del palacio de Tito, en pleno fervor renacentista, y fue adquirida por el papa Julio II para el Vaticano
Se supone que esta obra fue realizada por Ajesandro, Polidoro y Atenodoro de Rodas, y mide unos 2,42 metros.
Representa al Laocoonte, un sacerdote de Troya, y sus hijos, siendo atacados por una serpiente y representa una escena de gran patetismo y tristeza, típica del arte helenístico.
Está compuesta por siete piezas, fue restaurado por primera vez en el año 1532, en el que se le añadió, el brazo derecho y en 1730, se labró los brazos de los niños, que también faltaban.













VENUS  DE MILO
Esta escultura, seguramente tallada entre los siglos II y I a.C, fue encontrada en 1820 enterrada en la tierra, de la capital de la isla griega de Milo. Está labrada en dos bloques de mármol y mide unos 2,04 metros. En la actualidad se encuentra en el Museo del Louvre, Francia.
En la base de la estatua, existía una inscripción, hoy perdida, por lo podría deducirse que su autor era un Agesandro o Alejandro de Meandro.
Cuando la obra fue encontrada en Melos, figuraban junto a ella otros fragmentos de escultura, y una mano con una manzana, pero esto no ha sido suficiente para caracterizar a la escultura. Se supone que un brazo en alto sostendría un tridente.
Algunos estudiosos del arte han sostenido que se trata de un retrato. Pero más allá de eso, la escultura es un ícono del arte mundial.

























Fuentes: "La constante Clásica". Prof. Marcel Suárez
             Historia del Arte. José María de Azcarate
             Imágenes de Google


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