lunes, 2 de abril de 2018

Instrucciones del Año XIII

LAS INSTRUCCIONES DEL AÑO XIII
Las Ideas Políticas de Artigas


CONGRESO DE ABRIL o CONGRESO DE TRES CRUCES
El gobierno de las Provincias Unidas desde su formación del 25 de mayo de 1810 hasta 1813, había tenido un carácter provisional.
Desde el primer momento de su instalación, las autoridades de Buenos Aires se habían co prometido a reunir a los representantes de todas las provincias para que estos decidieran sobre la instalación de un nuevo gobierno y sobre la forma que éste tendría. Pero  el cumplimiento de este propósito, demoró en realizarse.
Después de la formación del Segundo Triunvirato en Buenos Aires, el 8 de octubre de 1812, se hizo al fin la convocatoria a la Asamblea de representantes de las provincias, por las que debían enviar diputados .
Dicha Asamblea General Constituyente (idea de hacer una Constitución) se reunión en Buenos Aires el 31 de enero de 1813, una vez instalada, se envió comunicaciones a todos los pueblos y autoridades ordenando su reconocimiento.
Artigas recibió esa orden, pero entendió que era un asunto de tanta importancia que debía tomarse la decisión, consultando a los representantes de los pueblos, villas y ciudades de la Banda Oriental.
Las autoridades, luego de ser elegidas, se reunieron en el conocido Congreso de Tres Cruces, llamado así por se el lugar donde Artigas había instalado su cuartel general.

"ORACIÓN INAUGURAL"
El Congreso convocado por Artigas, comenzó sus sesiones el día 5 de abril de 1813, con un discurso del propio Artigas, conocido como la "Oración Inaugural".
Allí, el Jefe de los Orientales, evocó los meses transcurridos desde el principio de la revolución y destacó su respeto por la voluntad popular, apuntando que el Congreso era soberano, y con todo el derecho a adoptar las decisiones que más le convenía al pueblo oriental.

Una de las frases más importantes dice:"Mi autoridad emana de vosotros y ella cesa por vuestra presencia soberana. Vosotros estáis en pleno goce de vuestros derechos; ves ahí el fruto de mis ansias y desvelos, y ved ahí todo el premio de mi afán".

Luego va a referirse específicamente sobre el reconocimiento a la Asamblea Constituyente reunida en Buenos Aires, y si los orientales debían o no, reconocerla. Artigas propone que el reconocimiento sea por pacto, y no por obediencia. Es decir, reconocerla solo si se tomaba en cuenta las reclamaciones formuladas por la misión García de Zúñiga, durante el conflicto con Sarratea, en el Ayuí.

También se refirió sobre la necesidad de formar un gobierno económico para la provincia.

El Congreso, en definitiva, resolvió reconocer a la Asamblea con condiciones, es decir, por pacto. La condición fundamental era que Buenos Aires no tuviera un papel hegemónico (evitar el centralismo porteño) y que mientras no se realizara la Constitución, cada provincia conservase su total autonomía, es decir, que pudiera tomar sus propias decisiones sobre sus propios problemas, estableciéndose una confederación ofensiva-defensiva entre ellas.
Además se acataría la Constitución elaborada por la Asamblea siempre y cuando se respetara la autodeterminación de las provincias. Artigas era un convencido de que la Constitución garantizaría el derecho popular, frenaría las ambiciones personales  y evitaría el despotismo militar, como uno de sus grandes objetivos (en especial, cuando él mismo era un militar).
Finalmente se eligieron los diputados, y para que defendieran las ideas de los orientales, en la Asamblea de Buenos Aires, llevaron documentos con las ideas, o recomendaciones del pueblo oriental, para la organización del futuro gobierno rioplatense, conocido como Instrucciones del Año XIII.

CONTENIDO DE LAS INSTRUCCIONES DEL AÑO XIII
El documento consta de 20 artículos, los cuales pueden ser divididos en tres grupos:
-Los que se refieren a la organización general del estado.

-Los que se refieren a la organización particular de cada provincia.
-Los relativos a la Provincia Oriental.

"Primeramente pedirá la declaración de la independencia absoluta de estas colonias, que ellas están absueltas de toda obligación de fidelidad a la corona de España y familia de los Borbones y que toda conexión política entre ellas y el Estado de la España, es y debe ser totalmente disuelta."
"Art. 2 - No admitirá otro sistema que el de Confederación para el pacto recíproco con las provincias que formen nuestro Estado."
"Art. 3 - Promoverá la libertad civil y religiosa en toda su extensión imaginable."
"Art. 4 - Como el objeto y fin del Gobierno debe ser conservar la igualdad, libertad y seguridad de los ciudadanos y de los Pueblos, cada Provincia formará su gobierno bajo esas bases, a más del Gobierno Supremo de la Nación."
"Art. 5 - Así este como aquel se dividirán en poder legislativo, ejecutivo y judicial."
"Art. 6 - Estos tres resortes jamás podrán estar unidos entre sí y serán independientes en sus facultades."
"Art. 7 - El Gobierno Supremo entenderá solamente en los negocios generales del Estado. El resto es peculiar al gobierno de cada Provincia."
"Art. 8 - El territorio que ocupan estos Pueblos de la costa oriental del Uruguay hasta la fortaleza de Santa Teresa, forma una sola Provincia, dominante: LA PROVINCIA ORIENTAL."
"Art. 9 - Que los siete pueblos de Misiones, los de Batovi, San Rafael y Tacuarembó, que hoy ocupan injustamente los portugueses y a su tiempo deben reclamarse, serán en todo tiempo territorio de esta Provincia."
"Art. 10 - Que esta Provincia por la presente entra separadamente en una firme liga de amistad con cada una de las otras, para su defensa común, seguridad de su libertad y para su mutua y general felicidad, obligándose a asistir a cada una de las otras contra toda violencia o ataques hechos sobre ellas, o sobre algunas de ellas, por motivo de religión, soberanía, tráfico o algún otro pretexto cualquiera que sea."
"Art. 11 - Que esta Provincia retiene su soberanía, libertad e independencia, todo poder, jurisdicción y derecho que no es delegado expresamente por la Confederación a las Provincias Unidas juntas en Congreso."
"Art. 12 - Que el puerto de Maldonado sea libre para todos los buques que concurran a la introducción de efectos y exportación de frutos, poniéndose la correspondiente aduana en aquel pueblo; pidiendo al efecto se oficie al comandante de las fuerzas de S.M.B. sobre la apertura de aquel puerto para que proteja la navegación o comercio de su nación."
"Art. 13 - Que el puerto de la Colonia sea igualmente habilitado en los términos prescriptos en el artículo anterior."
"Art. 14 - Que ninguna tasa o derecho se imponga sobre artículos exportados de una provincia a otra; ni que ninguna preferencia se dé por cualquiera regulación de comercio o renta, a los puertos de una provincia sobre los de otra; ni los barcos destinados de esta provincia a otra serán obligados a entrar, a anclar o pagar derecho en otra."
"Art. 15 - No permita se haga ley para esta Provincia sobre bienes de extranjeros que mueren intestados, sobre multas y confiscaciones que se aplicaban antes al Rey y sobre territorios de éste, mientras ella no forma su reglamento y determine a qué fondos deben aplicarse, como única al derecho de hacerlo en lo económico de su jurisdicción."
"Art. 16 - Que esta Provincia tendrá su constitución territorial; y que ella tiene el derecho de sancionar la general de las Provincias Unidas que forme la Asamblea Constituyente."
"Art. 17 - Que esta Provincia tiene derecho para levantar los regimientos que necesite, nombrar los oficiales de compañía, reglar la milicia de ella para la seguridad de su libertad, por lo que no podrá violarse el derecho de los pueblos para guardar y tener armas."
"Art. 18 - El despotismo militar será precisamente aniquilado con trabas constitucionales que aseguren inviolable la soberanía de los Pueblos."
"Art. 19 - Que precisa e indispensable sea fuera de Buenos Aires donde resida el sitio del Gobierno de las Provincias Unidas."
"Art. 20 - La constitución garantirá a las Provincias Unidas una forma de gobierno republicana y que asegure a cada una de ellas de las violencias domésticas, usurpación de sus derechos, libertad y seguridad de su soberanía, que con la fuerza armada intente alguna de ellas sofocar los principios proclamados. Y así mismo prestaría. toda su atención, honor, fidelidad y religiosidad, a todo cuanto crea, o juzgue, necesario para preservar a esta Provincia las ventajas de la libertad, y mantener un gobierno libre, de piedad, justicia, moderación e industria. Para todo lo cual, etc."
"Delante de Montevideo, 13 de abril de 1813."

ANÁLISIS DE LAS INSTRUCCIONES
Este maravilloso documento, salido del Congreso de Tres Cruces, da inicio a la Provincia Oriental, dejado de lado la denominación Banda Oriental, recibida desde la época de dominio español.

De estos artículos se desprenden tres IDEAS POLÍTICAS fundamentales del pensamiento Artiguista.
Ellas son: 
INDEPENDENCIA: Artigas deja de lado las vacilaciones que presentaba el gobierno de Buenos Aires con respecto a la situación con respecto a España, y declara abiertamente la independencia de nuestros pueblos,  las provincias que integraban el antiguo Virreinato del Río de la Plata y romper todos los vínculos de dependencia con el Estado español y con la familia de los Borbones, actual dinastía gobernante en España (no olvidar que en Brasil se encontraba Carlota Joaquina, hermana de Fernando VV, y casada con el rey de Portugal, la que ma2s de una vez insinuó reclamar sus derechos como reina de América).

REPÚBLICA: Artigas fue un ferviente republicano, al contrario de varios porteños y héroes americanos, que pensaban que nuestros pueblos no estaban preparados para ella. Artigas se apoyaba en la doctrina de soberanía popular, donde los gobernantes fueran elegidos por los ciudadanos y rigieran su conducta por normas que emanaran de una Constitución, que garantizara la división de poderes independientes entre si, que garantizara derechos individuales y eliminara el abuso de poder.

FEDERACIÓN: El Jefe de los Orientales, deseaba una organización de un sistema mediante el que las provincias tuvieran su propio gobierno con amplio grado de autonomía y que existiera además un gobierno nacional, o Gobierno Supremo, para resolver los problemas generales del estado. De esta forma de gobierno, se aseguraba la unidad provincial a la vez que se respetaban las características particulares de cada una de ellas.Artigas se inspira en la organización de los Estados Unidos.
Como condición indispensable, la capital del futuro Gobierno Supremo, nunca residiría en Buenos Aires.

Mientras no se realizara de forma efectiva la realización del Gobierno Supremo Federal, la organización de las provincias continuaría siendo una Confederación, es decir, pactos ofensivo-defensivos entre las diversas provincias.

PROBLEMAS PARTICULARES DE LA PROVINCIA ORIENTAL
En las instrucciones se deja en claro, el reclamo por los límites de la provincia, tomando como legítimo los límites propuestos en el Tratado de San Ildefonso de 1777,  comunicando que desde la costa del río Uruguay hasta la fortaleza de Santa Teresa, además de reclamar los siete pueblos de las Misiones,  Botaví, Santa Teresa, San Rafael y Tacuarembó, que injustamente ocupaban los portugueses.

A su vez pedía la habilitación de los puertos de Maldonado y Colonia, ya que en ese momento el puerto de Montevideo continuaba ocupado por los españoles. No nos olvidemos que el Congreso se realiza en Tres Cruces, donde Artigas tenía su cuartel general durante el Segundo Sitio a la ciudad de Montevideo, donde las autoridades españolas resistían a las fuerzas orientales.

REACCIÓN DE BUENOS AIRES 
Los diputados orientales elegidos en el Congreso de Tres Cruces fueron a Buenos Aires a fines de mayo de 1813 para incorporarse a la Asamblea Constituyente.
Pero la Asamblea resolvió no admitirlos, con la excusa de que la designación de los diputados no habían cumplido el reglamento establecido por el Triunvirato.
Artigas reclama esta injusticia pero no le dan lugar, pero el Jefe de los Orientales bien sabía que el rechazo no se debía a una formalidad, sino a lo radical de sus ideas, en especial, las ideas federales.
Artigas aprueba que se haga un nuevo congreso, que se realizará en Capilla Maciel donde Rondeau tenía su cuartel general.
Cuando se manda a que los pueblos vuelvan a mandar a sus representantes, Artigas recomendaba que los delegados pasaran previamente por su alojamiento en Tres Cruces; pero Rondeau, al mandar las órdenes, olvidó mencionar que pasaran por lo de Artigas, por tanto, al no pasar por su alojamiento, sintió un desaire, y que de esa forma desconocían lo resuelto el Tres Cruces y por lo tanto era desconocer la voluntad del pueblo oriental.  
A pesar de los intentos de conciliación, Artigas fue intransigente, y luego de consumado el Congreso de Capilla de Maciel, Artigas reafirmó su idea en contra del centralismo porteño, al que veía atrás de lo actuado desde el rechazo de las Instrucciones.

Frente a todo esto, Artigas, el Jefe de los Orientales, decide retirarse del Segundo Sitio de Montevideo.





Fuentes: Libro de Historia C.B.U. Segundo año (AA.VV)
              Libro Tiempo 2. Traversoni, Mazzara, Arocena
              http://www.artigas.org.uy/fichas/artigas/artigas_instrucciones_04.html








domingo, 1 de abril de 2018

Oración Inaugural 1813

ORACIÓN INAUGURAL 1813
CONGRESO DE TRES CRUCES

La siguiente declaración fue realizada por el Jefe de los Orientales, el 5 de abril de 1813, en el Congreso de Tres Cruces:

"Ciudadanos: el resultado de la campaña pasada me puso al frente de vosotros por el voto sagrado de vuestra voluntad general. Hemos corrido 17 meses cubiertos de la gloria y la miseria y tengo la honra de volver a hablaros en la segunda vez que hacéis el uso de vuestra soberanía. En ese período yo creo que el resultado correspondía a vuestros designios grandes. El formará la admiración de las edades. Los portugueses no son los señores de nuestro territorio. De nada habrían servido nuestros trabajos si no fuesen marcados con la energía y constancia y no tuviesen por guía los principios inviolables del sistema que hizo su objeto. Mi autoridad emana de vosotros y ella cesa ante vuestra presencia soberana. Vosotros estáis en el pleno goce de vuestros derechos: ved ahí el fruto de mis ansias y desvelos y ved ahí también todo el premio de mi afán. Ahora en vosotros está él conservarlo. Yo tengo la satisfacción honrosa de presentar de nuevo mis sacrificios y desvelos, si gustáis hacerlo estable."
"Nuestra historia es la de los héroes. El carácter constante y sostenido que habéis ostentado en los diferentes lances que ocurrieron, anunció al mundo la época de la grandeza. Sus monumentos majestuosos se hacen conocer desde los muros de nuestra ciudad hasta las márgenes del Paraná. Cenizas y ruina, sangre y desolación, ved ahí el cuadro de la Banda Oriental y el precio costoso de su regeneración. Pero ella es pueblo libre."
"El estado actual de sus negocios es demasiado crítico para dejar de reclamar su atención."
"La Asamblea General, tantas veces anunciada, empezó ya sus funciones en Buenos Aires. Su reconocimiento nos ha sido ordenado. Resolver sobre ese particular ha dado motivo a esta congregación, porque yo ofendería altamente vuestro carácter y el mío, vulnerando enormemente vuestros derechos sagrados, si pasase a resolver por mí una reservada sólo a vosotros. Bajo ese concepto yo tengo la honra de proponeros los tres puntos que ahora deben hacer el objeto de vuestra expresión soberana:"
"1. Si debemos proceder al reconocimiento de la Asamblea General antes del allanamiento de nuestras pretensiones encomendadas a nuestro diputado don Tomás García de Zúñiga."
"2. Proveer de mayor número de diputados que sufraguen por este territorio en dicha Asamblea."
"3. Instalar aquí una autoridad que restablezca la economía del país."
"Para facilitar el acierto en la resolución del primer punto, es preciso observar que aquellas pretensiones fueron hechas consultando nuestra seguridad ulterior."
"Las circunstancias tristes a que nos vimos reducidos por el expulso Sarratea, después de mil violaciones en el Ayuí, era un reproche tristísimo a nuestra confianza desmedida y nosotros cubiertos de laureles y de gloria, retornábamos a nuestro hogar llenos de la execración de nuestros hermanos, después de haber quedado miserables y haber prodigado en obsequio de todos 15 meses de sacrificios. El ejército conocía que iba a ostentarse el triunfo de su virtud, pero él temblaba ante la reproducción de aquellos incidentes fatales que lo habían conducido a la precisión del Yi: él ansiaba por el medio de impedirlo y creyó a propósito publicar aquellas pretensiones. Marchó con ellas nuestro diputado. Pero habiendo quebrantado la fe de la suspensión el señor de Sarratea, fue preciso activar con las armas el artículo de su salida. Desde ese tiempo yo empecé a recibir órdenes sobre el reconocimiento en cuestión."
"El tenor de mis contestaciones es el siguiente:"
"Ciudadanos: los pueblos deben ser libres. Su carácter debe ser su único objeto y formar el motivo de su celo. Por desgracia, 1810-1813 va a contar tres años nuestra revolución y aún falta una salvaguardia general al derecho popular. Estamos aún bajo la fe de los hombres y no aparecen las seguridades del contrato. Todo extremo envuelve fatalidad: por eso una confianza desmedida sofocaría los mejores planes; ¿pero es acaso menos temible un exceso de confianza? Toda clase de precaución debe prodigarse cuando se trata de fijar nuestro destino. Es muy veleidosa la probidad de los hombres; sólo el freno de la constitución puede afirmarla. Mientras ella no exista, es preciso adoptar las medidas que equivalgan a la garantía preciosa que ella ofrece. Yo opinaré siempre que sin allanar las pretensiones pendientes, no debe ostentarse el reconocimiento y jura que se exigen. Ellas son las consiguientes del sistema que defendemos y cuando el ejército la propuso no hizo más que decir quiero ser libre."
"Orientales: sean cuales fueren los cálculos que se formen, todo es menos temible, que un paso de degradación: debe impedirse hasta que aparezca su sombra. Al principio todo es remediable. Preguntaos a vosotros mismos si queréis volver a ver crecer las aguas del Uruguay con el llanto de vuestras esposas y acallar en sus bosques los gemidos de vuestros tiernos hijos... Paisanos: acudid sólo a la historia de vuestras confianzas. Recordad las amarguras del Salto; corred los campos ensangrentados de Belén, Yapeyú, Santo Tomé e Itapeby; traed a la memoria las intrigas del Ayuí, el compromiso del Yi y las transgresiones del Paso de la Arena. ¡Ah! ¿Cuál execración será comparable a la que ofrecen estos cuadros terribles?"

"Ciudadanos: la energía es el recurso de las almas grandes."
"Ella nos ha hecho hijos de la victoria y plantado para siempre el laurel en nuestro suelo: si somos libres, si no queréis deshonrar vuestros afanes casi diurnos y si respetáis la memoria de vuestros sacrificios, examinad si debéis reconocer la Asamblea por obedecimiento o por pacto. No hay un sólo motivo conveniencia para el primer caso que no sea contrastable en el segundo y al fin reportaréis la ventaja de haberlo conciliado todo con vuestra libertad inviolable. Esto, ni por asomos, se acerca a una separación nacional: garantir las consecuencias del reconocimiento, no es negar el reconocimiento y bajo todo principio será compatible un reproche a vuestra conducta; en tal caso con las miras liberales y fundamentos que autorizan hasta la misma instalación de la Asamblea. Vuestro temor la ultrajaría altamente y si no hay un motivo para creer que ella vulnere nuestros derechos, es consiguiente que tampoco debemos temerle para atrevernos a pensar que ella increpe nuestra precaución."
"De todos modos la energía es necesaria. No hay un solo golpe de energía que no sea marcado con el laurel. ¿Qué glorias no habéis adquirido ostentando esa virtud?"
"Orientales: visitad las cenizas de vuestros conciudadanos."
"¡Ah, que ellas desde lo hondo de sus sepulcros no nos amenacen con la venganza de una sangre que vertieron para hacerla servir a nuestra grandeza! Ciudadanos: pensad, meditad y no cubráis de oprobio las glorias, los trabajos de 529 días (*) en que visteis la muerte de vuestros hermanos, la aflicción de vuestras esposas, la desnudez de vuestros hijos, el destrozo y exterminio de vuestras haciendas y en que visteis restar sólo los escombros y ruinas por vestigio de vuestra opulencia antigua: ellos forman la base al edificio augusto de vuestra libertad."
"Ciudadanos: hacernos respetables es la garantía indestructible de vuestros afanes ulteriores para conservarla."
"Delante de Montevideo, a 4 de abril de 1813.
José Artigas"  



* 529 días es el intervalo comprendido entre el 23 de octubre de 1811 (Paso de la Arena del río San José) en que los orientales se enteran de la firma del Tratado del 20 de octubre de 1811 y se deciden por seguir la suerte de su general y de sus tropas y el 5 de abril de 1813, en el que decidirán su suerte en esta nueva asamblea.











Fuentes: http://www.artigas.org.uy/fichas/artigas/artigas_instrucciones_02.html

jueves, 1 de marzo de 2018

Éxodo del Pueblo Oriental

EL ÉXODO DEL PUEBLO ORIENTAL O REDOTA

El Éxodo del Pueblo Oriental es uno de los acontecimientos históricos más importante de la historia uruguaya, y que historiadores han identificado con el nacimiento de la nacionalidad oriental. 

En octubre de 1811, el ejército artiguista que había triunfado en la Batalla de Las Piedras el 18 de mayo, debió levantar el Primer Sitio de Montevideo, ocupado por las fuerzas del Virrey Francisco Javier de Elío, y acampó en las márgenes del Río San José, cerca de la ciudad de San José de Mayo.
La firma del armisticio entre Buenos Aires y los españoles de Montevideo, colocaba al campamento oriental en una situación insostenible y a merced de las fuerzas españolas de Montevideo y de la presencia de las tropas portuguesas que aún nos se retiraban.

El 23 de octubre de 1811, se conoce la noticia de la firma de dicho armisticio, como consecuencia de ello el ejército enviado por Buenos Aires, a las órdenes de Rondeau, levantó el sitio y se retiró. También debía hacerlo las milicias orientales, inferiores en cantidad y en armamento a las fuerzas españolas. Pocos días antes, Artigas había sido designado Jefe de los Orientales, en una reunión realizada en la Quinta de la Paraguaya. Pero, al levantar el Sitio de Montevideo, se unieron a su marcha gran cantidad de familias.
La columna partió de los montes del Río San José hacia el noroeste, y luego continuó en trayectoria paralela al Río Uruguay hacia el norte; produciéndose constantes incorporaciones de familias paisanas, con lo que finalmente formó parte de ella la casi totalidad de las poblaciones criollas de la Banda Oriental.

RECORRIDO
Una vez decidida la marcha, inician su recorrido desde San José hacia las puntas de Arroyo Grande donde se hallaban el 30 de octubre. El 31 llegaban ya a la vera del arroyo Monzón desde donde Artigas expone al Gobierno de Buenos Aires la situación de la campana oriental, el ejército y las familias que le siguen. El 2 de noviembre, Artigas estaba en el arroyo Perdido, desde donde imparte órdenes a Ambrosio Carranza para que se sostenga en Paysandú hasta su llegada y auxilie a los caciques indígenas. El 3 de noviembre desde el arroyo Cololó, hace saber al Juez Comisionado del distrito de Soriano que no podrá fijarse en Mercedes, "ni menos mantenerlo con algunas tropas." Y le agrega: "Todo individuo que quiera seguirme, hágalo, uniéndose a usted en Paysandú luego que yo me aproxime a ese punto; no quiero que persona alguna venga forzada, todos voluntariamente deben empeñarse en su libertad, quien no lo quiera, deseara permanecer esclavo."

Decidido Artigas a no fijarse en Mercedes, la columna se dirige hacia el Río Negro el que fue vadeado por el paso de Yapeyú entre el 11 y el 13 de noviembre de 1811. El 14 de noviembre, Artigas tiene instalado su cuartel General en el Arroyo Negro. Ocupa después Paysandú (10), cuyo punto ya abandona el 21 de noviembre con los emigrantes que le siguen, siempre en dirección al Norte; el 24 de noviembre se encuentran en el arroyo San Francisco: cruzan el río Queguay; el 1º de diciembre están acampados en el arroyo Quebracho. El 4 de diciembre en Chapicuy; el 7 de diciembre se hallan en el no Daymán, próximos a Salto. Desde aquí prosiguen en dirección a este punto, donde permanecen acampados.

Alrededor del 10 de diciembre las familias inician el pasaje del río Uruguay por el Salto Chico hacia la costa occidental cuyo pasaje prosigue hasta fines de este mes. en la desembocadura del arroyo San Antonio, donde era preciso atravesar una corriente de unos 800 mts, operación que demandó varios días. Queda el grueso del ejército en el territorio oriental, y es entonces cuando se ataca a los portugueses que querían obstaculizar el vado, pero son vencidos en Belén.
A principios de 1812, desplazándose por la costa oeste del Río Uruguay, llegaron a la costa del arroyo Ayuí, acampando definitivamente en sus montes.
Artigas cruza el río Uruguay en la primera semana de enero de 1812.
Lamentablemente, durante el cruce del río Uruguay, pese a las aguas bajas por aquellos días de calor, se ahogaron varios franciscanos, al darse vuelta un bote.

Un dato relevante, los grupos charrúas, unos trescientos, que tanto ayudaron con su conocimiento del territorio, no abandonaron el suelo oriental, suelo de sus antepasados, pero permanecieron expectantes.

Las familias acampan en la costa occidental a la espera de que el Gobierno de Buenos Aires autorice para instalarse en el punto de Concepción del Uruguay (Arroyo de la China) que les ofrecía mayor seguridad. No satisfecha esta aspiración, los emigrados permanecen acampados en el Salto Chico, costa occidental, hasta que se resolviera sobre su destino. Artigas, designado por el Gobierno de Buenos Aires Teniente Gobernador de Yapeyú debía dirigirse a aquel punto.

La permanencia y expansión de los portugueses en el litoral determinó la necesidad de emprender operaciones militares contra ellos. En la segunda quincena de abril de 1812 se abrirían las operaciones lo que explica el pasaje del ejército, nuevamente a la costa oriental seguido de las familias que se negaron a abandonarlo. El 10 de abril se había terminado la penosa travesía del río instalándose el campamento artiguista en el Salto Chico Oriental. El Gobierno de Buenos Aires creyó conveniente dejar en suspenso el plan de ataque a los portugueses y ordenó el retroceso de Artigas al territorio de Entre Ríos.

El 29 de abril de 1812 el ejército oriental ha repasado el Uruguay fijando nuevamente su campamento en el Salto Chico occidental. El 23 de mayo aún se encontraba en aquel sitio dispuesto a encaminarse hacia el norte, a Corrientes. El Cuartel General debía situarse en la costa del Yaguarí (22).

PRIMER CENSO
Llegados a Salto, dispuso Artigas el 14 de diciembre efectuar un relevamiento de las personas que integraban la columna, dando lugar al histórico documento conocido como Padrón de las Familias Orientales
En el campamento del Salto Chico, antes de cruzar el río Uruguay, Artigas dispuso la realización de un padrón en el que se debía anotar los nombres de los jefes de familia (padre y madre), el número de hijos que llevaban consigo, especificando si eran mujeres o varones, el número de esclavos que acompañaban a cada familia y el número de carretas si las tenían (muchos marchaban a pie).
Se registraron en el padrón 4.031, con la salvedad de no haber incluido un número considerable de personas " por hallarse distantes los Carruajes"( en nota explica que serían unos mil más), como tampoco los :hombres sueltos agregados a ellos y empleados en Caballadas.
La cuarta parte de los censados eran niños (unos mil). Además se contabilizaron 847 carretas, aparte de 6.000 hombres que formaban el ejército y unos 8000 bueyes.
El padrón contiene casi cinco mil nombres propios, comprende los datos de los hijos y de los pocos bienes que podían acarrear.
Iban miles de familias, muchas parejas, seguidas de sus hijos, esclavos y carruajes (los de "buen pasar"), o iban matrimonios solos con sus sirvientes. También iban hombres solos al frente de sus familias, como por ejemplo los viudos, tal era el caso del padre de José Artigas, es decir Martín José Artigas.
Las mujeres cabezas de familias eran numerosas y de todas las condiciones sociales.


Según la descripción de un viajero paraguayo que visitó el campamento, “Toda esta costa del Uruguay está poblada de familias que salieron de Montevideo; unas bajo las carretas, otras bajo los árboles y todas a la inclemencia del tiempo, pero con tanta conformidad y gusto que causan admiración.”

LAS PENURIAS
Artigas fue un buen cronista del sacrificios de quienes lo seguían. Le escribe al Gobierno de Buenos Aires:"Solo ellos pueden sostenerse a si mismos: sus haciendas perdidas, abandonadas sus casas, seguidos a todas partes no del llanto pero si de la indigencia de sus caras familias", expuestos a las calamidades del tiempo, "pobres, desnudos, en el seno de la miseria sin mas recurso que embriagarse en su brillante resolución."
En otro relato a Buenos Aires: “No se pueden expresar las necesidades que todos padecen expuestos a las mayores inclemencias sus miembros desnudos se dejan ver por todas partes y un poncho hecho pedazos, liado a la cintura es todo el equipaje de estos bravos orientales”. 
En febrero de 1812, Artigas pretendía instalar un hospital y una armería y le describe al Gobierno de las Provincias Unidas la enorme pobreza que rodeaba a aquellos hombres, que con hierros de carretas y restos de "todo lo viejo, lo inútil", hacían armas y camillas".
Confesaba Artigas: "mis lágrimas no eran bastantes á mudar aquellos cuadros tan consternantes, y yo me vi precisado a contraer alguna deuda para mudarlos, aliviando unas necesidades que no podían permitirse al hombre por más tiempo".
Cuenta en una carta cómo vio correr las lágrimas en uno de sus hombres, mientras observaba con la mayor atención a otro de sus compañeros fumando, para luego "reprimirlas ostentando la mayor alegría al sentir que me acercaba!".

Ese grupo humano enorme, tenía necesidades, por ejemplo se necesitaban bautismos, casamientos. Pero también muchas normas fueron transgredidas, y se debió aplicar la pena de muerte con ciertos delitos, tales como robo, violencia contra las "mujeres decentes", enfrentamiento armado a la autoridad revolucionaria y la deserción.


ÉXODO, REDOTA, ¿DERROTA?
Nominar algo tan grande y complejo preocupó a nuestros historiadores. De allí las diferentes expresiones acuñadas para atrapar entre sílabas el acontecimiento.

Escribe Anaya refiriéndose a la emigración conocida por el Éxodo del Pueblo Oriental: “Fue una operación muy amarga - dejando casi desierta aquella campaña y algunos pueblos que pudieron tocarse- que por un equívoco muy particular clasificaron los paisanos como la “redota”, por decir otra cosa”.

El historiador Carlos Maggi señaló: “El nombre de Éxodo para llamar a esa emigración la inventó el gran historiador Fregerio hacia fines del siglo pasado. Respetando el talento de este estudioso quien tanto debemos, creo, sin embargo, de mejor literatura recuperar la expresión Redota, para señalar ese acontecimiento. Redota (derrota) es a la vez, el camino, la huída y el estar vencidos, comprende en su significación la amargura, la contrariedad, la impotencia, el sacrificio; menta, pues, el exacto estado en que se hallaban los orientales. Es por otra parte una palabra rústica y expresivamente criolla, analfabeta y gaucha: es una expresión única, propia, para designar un hecho que no tiene iguales. Y por sobre todo, es como “clasificaron los paisanos” aquello que hicieron y debe respetarse el derecho de quienes realizan algo grande, para llamarlo según su gusto y manera.”

Un protagonista de la época, el coronel Ramón de Cáceres lo llamó “Procesión”. Mientras que el historiador Agustín Beraza prefiere como expresión “La Emigración”, “por ser la que usó el propio Jefe de los Orientales, que se refirió a la marcha designándola así, reiteradamente: “Nada ha sido bastante para impedir la emigración”, “hice uso de quantos med.s estaban a mis alcances para evitar la emigración asombrosa de vecinos y familias que me seguían”, sin que por ello, dejemos de inclinar nuestra simpatía por la bravía expresión de los paisanos Orientales”.

El historiador Aníbal Barrios Pintos interpreta el término ”redota”, ya que entiende que “no puede ser otra cosa que “derrota”, en su acepción de camino o marcha y no como expresión de estar derrotados, vencidos, como se ha dicho”. Y cita al respecto varios giros de lenguaje usados en documentos de época, como –por ejemplo- “ponerme en Derrota de aquel Destino”.

Pero hay quienes interpretan que en realidad "Redota", viene de "derroteo", de ir de un lado para otro, tal cual estaba sucediendo con el traslado de un pueblo. No lo veían como una derrota, sino como una realidad momentánea.






Fuentes:
Libro "Los tiempos de Artigas". Tomo 1. Ana Ribeiro
http://rea.ceibal.edu.uy/UserFiles/P0001/ODEA/ORIGINAL/110722_lectura_hipertexto4.elp/xodo_del_pueblo_oriental.html
http://www.artigas.org.uy/fichas/artigas/artigas_exodo_09.html
http://www.enlacesuruguayos.com/exodo.htm

martes, 6 de febrero de 2018

REVOLUCIÓN ORIENTAL (2)


Luego del triunfo de José Artigas en la Batalla de las Piedras, el 18 de mayo de 1811, la Revolución Oriental comenzaba con el control de toda la campaña de la Banda Oriental. Sólo faltaba ganar la ciudad amurallada de Montevideo.
Pero la invasión portuguesa, para ayudar a los españoles, y la situación vulnerable de Buenos Aires, hizo que ambas ciudades pactaran un armisticio, ordenando la retirada de los orientales del sitio de Montevideo y el desbloqueo del puerto de Buenos Aires, y por parte de los españoles, retiro de los portugueses de suelo oriental.
Cuando los orientales toman conocimiento del armisticio, en Paso de la Arena, el 23 de octubre de 1811,  su primera actitud fue de repudiarlo y querer continuar la lucha solos; pero ya poco se podía hacer, y el retiro se hizo inminente,

Artigas fue designado por el Triunvirato de Buenos Aires, como "Teniente Gobernador del Departamento de Yapeyú", en las Misiones. Mientras que José Rondeau también abandona la Banda Oriental con algunas familias orientales.

Es aquí se produce probablemente el hito más importante de la historia del Uruguay, conocido como REDOTA o ÉXODO DEL PUEBLO ORIENTAL.
"Que nadie venga forzado"las palabras de Artigas, una epopeya en el que se suceden partos, bautismos, casamientos, entierros y abandonados, hasta cruzar el río Uruguay.

Ya ubicados en el Ayuí, Artigas entrará en contacto con caudillos locales, esencialmente de Entre Ríos y Santa Fe. Aunque el gran objetivo de Artigas era entablar relación con el Paraguay, lo que no pudo lograr, ya que mantenían su política de aislamiento.

Pero los que sí veían el poder creciente de José Artigas, era Buenos Aires, por lo que deciden enviar al nuevo Jefe de operaciones de la Banda Oriental, Manuel de Sarratea. Su objetivo era disminuir el prestigio de Artigas y quebrar la unidad del pueblo oriental, y así imponer el centralismo porteño y a Buenos Aires como única capital política y económica del antiguo virreinato del Río de la Plata.
Aún cuando algunos orientales aceptan las propuestas de Sarratea y traicionan a Artigas, éste enviará su protesta a Buenos Aires, y les dirá que al desaparecer el poder español, todos lo pueblos recuperaron su pleno derecho a gobernarse en la forma que deseen, adquieren su soberanía, por lo que los orientales desconocían la autoridad de Manuel de Sarratea.

Sarratea
Buenos Aires, por más desconfianza que le tuvieran a Artigas, sabían que no podían lograr el triunfo frente a los españoles, sin el Jefe de los orientales. Por lo que e 8 de enero de 1812 se firma un convenio entre delegados orientales y de Sarratea, conocido como el Pacto del Yí, en el que se planteó la renuncia de Sarratea y que fuera sustituido por José Rondeau. Además, las tropas de porteñas solo serían como ejército auxiliador. De esta forma, se reconoce la existencia política del pueblo oriental.
De más está decir que Sarratea protestará enormemente este acuerdo.

En enero de 1813 Artigas envió a Tomás García de Zúñiga con las instrucciones del Pacto del Yí y agrega una cláusula que establece "La soberanía particular de los pueblos será precisamente declarada y ostentada como único objeto de nuestra revolución".
Mientras tanto, Sarratea  emitió un bando, el 2 de febrero de 1813, declarando a Artigas como "rebelde, enemigo de la Patria" y le manda un par de pistolas a Fernando Otorgués para matar  a Artigas.

SEGUNDO SITIO DE MONTEVIDEO
Mientras ocurrían las discusiones entre Artigas y Sarratea, se reanuda la lucha entre los patriotas y los españoles, rompiéndose el armisticio entre Buenos Aires y Montevideo. Por eso era tan necesaria la presencia de Artigas y sus hombres en territorio Oriental, incorporándose al sitio el 26 de febrero de 1813, luego de haberse resuelto el conflicto con Sarratea, a su favor.

Desde fines de 1812, las autoridades de Buenos Aires, convocaron a una Asamblea General Constituyente para redactar una Constitución que organizara definitivamente las Provincias Unidas del Río de la Plata.
Em marzo de 1813, José Rondeau le ordenó a Artigas el reconocimiento de la Asamblea instalada desde enero y el envío de diputados a la misma. Pero Artigas consideró que se debía consultar al pueblo oriental para tomar esa decisión, aún cuando estaba convencido que una Constitución garantizaría el derecho popular y frenaría ambiciones personales y evitaría el despotismo militar.

De ahí es que surge uno de los hechos históricos más importantes de nuestra historia, el llamado Congreso de Abril o Congreso de Tres Cruces del que saldrá uno de los documentos insignie del pensamiento político de Artigas, conocido como INSTRUCCIONES DEL AÑO XIII.

En dicho Congreso se resolvió reconocer a la Asamblea Constituyente pero bajo condiciones, en especial que mientras no existiera la Constitución, cada provincia conservase su autonomía, estableciéndose una Confederación ofensiva-defensiva, y que Buenos Aires no fuera la capital de la próxima federación , propuesta en el documento oriental.
El documento que llevarán los diputados, con las propuestas del pueblo oriental, es decir las conocidas como Instrucciones del Año XIII, expresan, en sus 20 artículos, las tres ideas políticas del pensamiento artiguista, ellas son: Independencia, República y Federación.

INDEPENDENCIA: se pronuncia la independencia absoluta de las Provincias, con respecto a España y la familia de los Borbones (recordar que Carlota Joaquina, hermana de Fernando VII, estaba en Brasil)
Primera vez que se declara la independencia en nuestro suelo.

REPÚBLICA: Artigas, un gran republicano, inspirándose en la Constitución  de los Estados Unidos, y del pensamiento Ilustrado del siglo XVIII; en el cual se garantizan los derechos individuales y división de poderes.

FEDERACIÓN: También tomando el ejemplo de los Estados Unidos, considera que la mejor forma de organización política de nuestras provincias, sería que estas serían autónomas, soberanas, y podrían resolver sus asuntos de acuerdo a sus necesidades. Mientras que los problemas comunes y generales, serían resueltos por un Gobierno Supremo con representantes de todas las provincias. De esta forma se aseguraba la unidad provincial y se respetarían las características particulares de cada una.
Además se establecería que la futura capital debería estar fuera de Buenos Aires.

Con este documento, se comienza la existencia de la Provincia Oriental, ya no más sería un territorio, una banda al oriente del Río Uruguay,

Pero los diputados orientales elegidos para participar en la Asamblea, acompañados por las Instrucciones, no fueron aceptados por los dirigentes de Buenos Aires, aduciendo que en realidad estaban mal electos, y debían realizar la elección nuevamente.
Obviamente que la causa principal era no aceptar las propuestas federales que restaban el poder de Buenos Aires y nadie lo supo mejor que Artigas.
Se volvió a realizar otro Congreso esta vez en la Capilla de Maciel, sobre el arroyo Miguelete; en el que dominaban los sectores aporteñados, opuestos a Artigas, los que no pasaron previamente al cuartel general donde estaba Artigas para llevar las Instrucciones.

Frente a todo esto, el Jefe de los Orientales y su gente, deciden marcharse del Segundo Sitio, el 20 de enero de 1814, conocida como la Marcha Secreta, rompe relaciones con el gobierno porteño, y emprende viaje hacia el norte, donde comenzó a difundir las ideas de federalismo.

Mientras tanto el Director Supremo de Buenos Aires, Gervasio de Posadas, declaró a Artigas "infame, privado de sus empleos, fuera de la ley y enemigo de la patria" (11 de febrero 1814)






Fuentes:
Libro de 2do año Pensar la Historia
Libro CBU de Historia 2do año
AA.VV
Imágenes Google


domingo, 7 de enero de 2018

Fuerte San José

FUERTE SAN JOSÉ - FUERTE DE GOBIERNO - PLAZA ZABALA

FUERTE SAN JOSÉ DE MONTEVIDEO
La Banda Oriental, región marginal del imperio español, fue desde el siglo XVI "tierra sin ningún provecho", hasta ya entrado del siglo XVII. Fue una zona de disputa entre los imperios ibéricos, el ganado introducido por el gobernador de Asunción, Hernandarias, convirtió estas tierra en "minas de cuero".
Puerta de entrada hacia las regiones del Alto Perú y Perú, de la defensa de la zona platense dependía la suerte de esos territorios.
El rey Felipe V, le sugirió insistentemente al gobernador de Buenos Aires, Bruno Mauricio de Zabala, poblar estas zonas de la llamada bahía "de Montevideo': "...para que ni Portugueses, ni otra nación alguna se apodere ni fortifique estos parajes y que solicitéis poblarlos y fortificarlos vos en la forma y con la brevedad que pudiéredes dándome cuenta de lo que sobre esto obreis" (Real Orden del Rey Felipie V de España al gobernador de Buenos Aires Bruno Mauricio de Zabala)

Ante la invasión de los portugueses en 1723, se vio obligado a construir un nuevo enclave español, pero una vez desalojados los ocupantes portugueses, se ordena levantar una batería provisoria de seis cañones, la de San Felipe, que luego se transformarán en el Fuerte San José; en la punta del noroeste de la península y un fuerte (hoy Plaza Zabala).

Las primeras defensas provisorias fueron diseñadas por el ingeniero militar Domingo Petrarca, quien también proyectó la primera urbanización y dibujó los primeros planos, antecedieron a la ciudad.
Fueron construidos tanto para defender la bahía de amenazas extranjeras como para asegurar el dominio del territorio y salvaguardar los intereses económicos que en la Banda Oriental habían ido tomando fuerza.
“La Obra de este Fuerte … el Dia 22 de Abril se ha comenzado a trabajar el Fuerte y se ha concluido a fin de Diziembre del año de 1725 incluso las obras interiores del Fuerte…” (Petrarca, 1727). 
Domingo Petrarca, nació en Vizcaya en 1690, y se graduó de ingeniero en 1716. Llegó al Río de la Plata en 1717 trabajando como ayudante del también ingeniero militar Bermúdez de Castro, en la comitiva de Zabala

Planos de Domingo Petrarca
El fuerte, en cuanto a su posición (así como la actual plaza Zabala), no seguía la forma de damero que los españoles implantaban en las ciudades fundadas en América, por lo que aparece como "rotada"  de Norte/Sur, con respecto al resto de las manzanas proyectadas. Se construyó el fuerte "de tierra y fajina" (es decir, de barro y ramas, con lo que lograba detener las balas de los cañones)

La mano de obra estuvo a cargo de unos mil indios tapes llegados de las Misiones Jesuíticas del Paraguay en marzo de 1724, los que seguramente recibieron mal pago y azotes. El antropólogo Renzo Pi Hugarte investigó que a los guaraníes que trabajaron en la construcción se les daba una mínima paga de un real y medio, de ahí venía la expresión "jornal de tape" como sinónimo de muy poco.
Petrarca también fue auxiliado por el Maestro de obras de Juan de la Encina y por el Teniente de la primera guarnición Gabriel Montero. Los pobladores canarios y peones, algunos delincuentes desde Buenos Aires, también participaron en la tarea.

Fuerte San José
Domingo Petrarca, en una carta al gobierno de Madrid, escribió poco antes de morir que se había endeudado en $3.500 en Montevideo, y que había "donado" para levantar construcciones de Colonia del Sacramento y el Fuerte de Ensenada de Barragán en Buenos Aires.
También aportó económicamente el Capitán Pedro Millán, quien hiciera los repartos de solares y chacras a los primeros pobladores de Montevideo.

CASA DE LA GOBERNACIÓN O FUERTE DE GOBIERNO
El Fuerte San José, si bien en sus orígenes fue proyectada para cumplir funciones de defensa, a finales del S XVIII, fue absorbida -manteniendo su atípica orientación- por el nuevo amanzanamiento de la ciudad colonial, perdiendo así su razón militar, pasando entonces a desempeñarse como sede de los diferentes gobernadores y alojamiento de reparticiones públicas. 
Entrada del Fuente de Gobierno

La entrada principal del edificio se orientaba hacia el norte enfrentado a la manzana que actualmente ocupa el actual Palacio Taranco.  
Era un sólido edificio bajo, con techo de teja, construido en cuadro. La portada, de tosca apariencia, miraba al norte. Entrando, a la izquierda, se hallaba el cuerpo de guardia, siguiéndole la oficina de la tesorería, con el año de su fundación en relieve sobre granito: 1768. A la derecha, la oficina de servicios indispensables, y un lienzo de pared al principio hasta la esquina de oeste, donde años después se edificó de altos, de azotea.
En el costado sur estaba el gran galón de gobierno hacia el oeste. Al lado, en el centro de ese frente, la Capilla del Gobierno. Sobre la portada de la Capilla había un reloj de sol. A la derecha de la capilla seguían otros compartimientos. Por el este y oeste estaba todo edificado, formando cuadro, teniendo allí la habitación del Gobernador, y sirviendo otras para oficinas.
Una calzada de piedra conducía desde la portada hasta la Capilla y Sala de Gobierno. En la esquina del costado oeste al sur había una segunda puerta que daba entrada a un patio interior que comunicaban las habitaciones del Gobernador y otras para el alojamiento de los asistentes. Seguía una azotea con mirador donde se enarbolaba la bandera.  

El 1808 empezó a edificarse de dos pisos la parte del frente hacia el oeste, cuya obra aun seguía el año 12, habiendo sufrido interrupciones con motivo del asedio de la plaza. La espaciosa escalera que conducía a los altos, estaba situada en un especie de recodo, pasando la portada y el cuarto del oficial de guardia.
En el cuerpo bajo de esa parte, se colocó una imprenta, regalada por la princesa Carlota de Borbón en 1810; y más tarde, en 1816, en el gobierno de Artigas se estableció la Biblioteca Pública.
El año 1818, se creó el Tribunal de Apelaciones, dominando los lusitanos, se destinaron los altos para el tribunal y sus oficinas, y se desalojaron los bajos que ocupaba la Biblioteca y la imprenta para darles otro destino. La imprenta se trasladó al Cabildo y la Biblioteca a un rincón en calidad de depósito.
Pero en 1822 la parte este del edificio del Fuerte, se estableció la Escuela Lancasteriana, gratuita.

PLAZA ZABALA
Ya comenzado el Uruguay independiente, entre 1830 y 1880, fue sede del Poder Ejecutivo, hasta su demolición por decreto de Lorenzo Latorre, estableciendo que dicho solar se transformara en plaza pública, hoy Plaza Zabala. 
Esta decisión se alineó con la tendencia urbanística que otorgaba especial interés a la creación y diseño de espacios públicos (plazas, parques y jardines), espíritu conocido como “Belle Epoque”, que aspiró a asemejar a Montevideo al ideal de ciudad-jardín europea, sumado a una valoración higienista de estos espacios verdes considerados como pulmones de la ciudad. 

La Plaza Zabala, fue diseñada por el paisajista francés Edouard André e inaugurada en 1890, se caracterizó desde su creación como un espacio enjardinado inmerso en un tejido urbano densificado como lo es la Ciudad Vieja.

El carácter singular de la Plaza Zabala y su entorno, se fundamenta en múltiples características:

-su emplazamiento original, girado con respecto al resto del damero de nuestro casco histórico, el cual no responde a un hecho urbano planificado, sino a la orientación que presentaba el “Fuerte”, una de las primeras construcciones militares levantada en la península a inicios del siglo XVIII;  

-su relevancia histórica y arqueológica, testimoniada a través de evidencias materiales únicas y excepcionales del mencionado Fuerte y Casa de los Gobernadores contenidas en el sustrato subyacente;

-su característica de jardín contenido dentro de una trama urbana densificada, lo que lo diferencia a nivel urbano del resto de las plazas de Montevideo; 

-su condición introvertida dada por su lateralidad con respecto a las vías de tránsito más importantes, sus accesos oblicuos, su dimensión menor con respecto al resto de las manzanas, límites físicamente definidos;   

-la calidad arquitectónica de las construcciones del entorno, tales como el Palacio Taranco, casa de M. Sáenz de Zumarán, y otros edificios de diseño destacado; 

-su apropiación social de la plaza por parte de vecinos, trabajadores y turistas, como espacio de ocio, descanso, recreación y turismo. 

En síntesis, este calificado y significativo espacio público, se destaca a nivel patrimonial por sus valores históricos, urbanos, paisajísticos, ambientales y culturales. 

En un proyecto de remodelación de la plaza, por parte de la Intendencia de la ciudad de Montevideo, es que se realiza el hallazgo de los cimientos del antiguo Fuerte diseñado por Domingo Petrarca, por lo que la Comisión del Patrimonio Cultural de la Nación, y la División Espacios Públicos, del Departamento de Desarrollo Urbano, procurarán adoptar este gran hallazgo para sumarlo a la oferta de nuestro patrimonio nacional.








                                  



 Fuentes: 
-Libro "ÉRAMOS TAN FUERTES Historia y misterios de las murallas de Montevideo, de Alejandro Giménez Rodríguez
-http://www.elpais.com.uy/informacion/hallan-restos-casa-gobernadores-primeros-presidentes.html
-http://www.patrimoniouruguay.gub.uy/innovaportal/v/105186/68/mecweb/hallazgos-en-ciudad-vieja?3colid=102021              
-http://letras-uruguay.espaciolatino.com/de_maria/fuerte.htm 
-http://www.montevideo.gub.uy/institucional/noticias/se-hallaron-restos-del-primer-fuerte-de-montevideo







lunes, 4 de diciembre de 2017

Apostadero Naval de Montevideo, Patagonia e Islas Malvinas

APOSTADERO NAVAL DE MONTEVIDEO, PATAGONIA E ISLAS MALVINAS

Las instalaciones del Apostadero Naval fueron un complejo militar no fortificado que ocupaba toda una manzana. Fue un edificio construido en etapas, reformando y reutilizando construcciones previas o agregando nuevas.
Se destacaban uno o dos galpones, conocidos como "Barracón de la Marina", que servían para mantener las naves de guerra, por ellos se conoce como "Atarazana"; también contaba con una especie de edificio de oficinas, para funciones administrativas y políticas. A su vez, había una construcción tipo barracas, que bordeaba tres de las cuatro lados de manzana, cerrando el predio.
Solo han llegado al presente uno de los barracones y el cuerpo central del Apostadero.
Hoy se le conoce con distintas denominaciones: Atarazana, Barracón de la Marina, Almacenes de la Marina, Arsenal, Apostadero Naval, Aduana Vieja, Hospital de la Marina y Hospital del Rey.
Facha del Apostadero hace décadas
Fachada del Apostadero en la actualidad
UBICACIÓN DEL PREDIO
Cuando se funda Montevideo, las primeras seis cuadras de la nueva ciudad, fueron hechas por el Capitán de Ingenieros Domingo Petrarca en 1724, realizado de emergencia, para albergar las primeras familias que venían de Buenos Aires.
Si bien Montevideo no estaba habilitada como puerto comercial (regía el sistema de puertos únicos) la ubicación de estas manzanas sobre el desembarcadero ya anticipa el rol que va a desempeñar el puerto en el futuro de esta población.
EN 1726, llega un segundo contingente de pobladores, desde las Islas Canarias, por lo que el Capitán Pedro Millán, sumó 26 nuevas "quadras". Más tarde agregó una séptima, para incluir la capilla de los jesuitas. Pese a sus notables condiciones naturales Montevideo no fue concebida como ciudad puerto, sino como ciudad mediterránea, y eso es lo que intenta regularizar Millán.
Finalmente, en 1729, se realiza un tercer trazado para la planta urbana de Montevideo, a cargo de Domingo Petrarca, siendo las transformaciones más importantes, las relativas a la ubicación de la Plaza Mayor y edificios como la Iglesia y el Cabildo.  

La manzana ocupadas por las instalaciones del Apostadero Naval no formaba parte de los trazados fundacionales de Montevideo, sino que se adicionó con posterioridad cuando la ciudad se expande a intramuros.
El Apostadero se ubica sobre la franja de de terreno entre la primer hilera de manzanas delineadas en 1724 y la bahía, a algo más de 100 metros aproximadamente  del desembarcadero o "Puerto Chico". Ese terreno había permanecido a la Compañía de Jesús, y que entre el edificio  y el espejo de agua (que antes de poner los rellenos llegaban hasta la rambla) se localizaba la Plaza de la Recoba del viejo muelle portuario.

DESARROLLO HISTÓRICO
Pasada la mitad del siglo XVIII, el interés de las potencias marítimas europeas por establecerse en el Atlántico crece tanto, que en 1764 el explorador Louis Antonine de Bougainville, en nombre del rey Luis XV, funda el puerto de Saint Louis en las islas Malvinas, considerándose la primer ocupación de ese territorio. Allí llegan pobladores de las islas Malouines, del que deriva el nombre actual. Con el Tratado de San Ildefonso, las posesiones son devueltas a España, cambiando el nombre a Puerto Soledad. Hasta ese momento los españoles no se habían establecido en las islas Malvinas.
En 1765, el comodoro inglés John Byron funda Puerto Egmond, reclamando las tierras para Inglaterra, pero en 1774 se retiran del lugar luego de un conflicto militar y diplomático con España.
Es entonces que los españoles llevan una flota al mando de Juan Ignacio de Madariaga, con seis unidades transportando cada una, además de tripulación, 260 soldados, haciendo escala en Montevideo. 
La corona decide instaurar un sistema de guardias permanentes sobre las islas, destinando dos fragatas al puerto de Montevideo para custodiar las Malvinas, las que debían rotar alternadamente, mientras una patrullaba en las islas, la otra se aguardaba en Montevideo.

Otro frente de disputa eran los portugueses, acrecentado desde la fundación de Colonia del Sacramento en 1680. Pero a partir de 1767 los portugueses inician una serie de incursiones militares en el Río de la Plata, atacando hasta buques de guerra de la marina española en 1776, lo que provocará una gran reacción española.
Por un lado se creará el Virreinato del Río de la Plata, con su primer virrey Pedro Antonio de Cevallos, anteriormente gobernador de Buenos Aires. A su vez, el rey Carlos III organiza una gran expedición para reconquistar territorios, primero la isla de Santa Catalina y de allí a Colonia del Sacramento. Una vez reconquistada, se dirigen a Montevideo. La muerte del rey José I de Portugal, que lleva al trono a la hija del rey español, produjo la firma de un Tratado Preliminar de Límite, volviendo Colonia a los españoles.

El rápido apogeo militar del puerto de Montevideo, se vio favorecido a su vez, por la liberación del comercio, ya que el Reglamento de Libre Comercio de 1778, mantuvo el monopolio comercial español pero amplió el número de puertos en los que se podía comerciar a 13 de España y 24 en América incluidos los de Buenos Aires y Montevideo.
Gracias a esto, el tráfico marítimo y fluvial en las colonias se intensificó notablemente en el puerto de Montevideo, aún mayor que el de Buenos Aires, explicado por el orden geográfico, por el abrigo natural de la bahía, como por su ubicación en una zona más marítima que el de Buenos Aires, y de relativo fácil acceso.
El desarrollo del comercio trajo un gran crecimiento económico de Montevideo, gracias a las riquezas acumulados por los agentes comerciales, se sumará la creación dela Real Aduana de Montevideo en 1779.
Desde 1791 el puerto de Montevideo tuvo el monopolio para la introducción de esclavos en esta parte del continente.

CREACIÓN DEL APOSTADERO
En 1776, como parte de la estrategia de defensa de la costa Atlántica, la Corona crea el Apostadero de Montevideo, Patagonia e Islas Malvinas, que en 1778 extendió su jurisdicción al Golfo de Guinea, en las costas de África/
El Comandante Naval (quien regía el Apostadero) era prácticamente la segunda autoridad española en estas tierras.
Las primeras edificaciones en la manzana del apostadero que se tienen conocimiento, son los Almacenes o Barracón de la Marina, construidas entre 1750 a 1767.
El Barracón de la Marina era un depósito y taller de reparaciones navales al servicio de la pequeña flota española en el puerto de Montevideo y en el Apostadero Naval, por lo que servía a buques desplegados a lo largo y ancho del Atlántico sur. Por eso en algunas ocasiones se le denominra Atarazana.
En 1776, frente al inminente arribo de la expedición de Ceballos, con más de 100 naves y 9000 hombres, se decide construir un cuartel para alojamiento y que sirviera de base para la instalación del Apostadero Naval de Montevideo, Patagonia e Islas Malvinas. Para ellos se utiliza el predio del Barracón, estratégicamente ubicado por su proximidad al puerto.

En una nota anónima publicada en el diario El Día en agosto de 1973, sin mencionar la fuente, describe que el Barracón "estaba integrado por dos amplios locales laterales, de dos plantas, unidos en su frente sobre la calle por otro donde se disponía oficinas, cuartos de oficiales y cuerpo de guardia. En el medio quedaba un extenso patio de piso de piedra. Las puertas de los depósitos situados en la plata alta, daban a una angosta pasarela sobre la cual se disponían gruesos maderos provistos de roldanas y ganchos, aptos para facilitar el manejo de mercaderías en función de guinches." Esta descripción no solo es del barracón, sino que incluye confundiendo, a las instalaciones del Apostadero.
El Catastro de Capurro, realizado en dos etapas entre 1865, 1867 (Ciudad Vieja) y 1870-1871 (Ciudad Nueva) es un valioso documento, casi un siglo después de construido el Apostadero. Allí se evidencia el parcelamiento de la manzana realizada tras la Guerra Grande, y se ve un marcado proceso de sustitución tipológica y edilicia en un altísimo porcentaje de los predios, con amplio predominio de la casa estándar.
Se observa que el Barracón (reconocible por su posición inclinada respecto del borde de la manzana) tenía un largo mucho mayor que el actual, ocupando dos padrones. Seguramente, la sección posterior, hoy desaparecida, permaneció en pie por más de un siglo.

El Apostadero comenzó su existencia con gran agitación, pero la intensidad declinó rápidamente, con varios metros cuadrados de construcción sin uso, por lo que un sector de sus galpones fue adaptado hacia 1779, para instalar provisoriamente el Hospital del Rey u Hospital de la Marina.
Ya en junio de 1781, se realiza un proyecto para la construcción de un nuevo edificio para el Hospital del Rey y un cuartel para 800 a 1600 personas. Este proyecto ambicioso, es cambiado por uno más modesto. 

USOS DEL APOSTADERO
Durante las invasiones inglesas, en 1807, el Apostadero pasó a ser utilizado por los capitanes, oficiales y marinos ingleses, que desde allí dirigieron su flota durante el tiempo que duró la ocupación.
Durante el período artiguista, en el edificio funcionaron las dependencias de la Aduana y Comandancia de la Marina, y se extendieron las primeras patentes a los corsarios al servicio de Artigas. 
Durante la dominación portuguesa, se utilizaron las instalaciones como "alfándaga" (aduanas) donde se depositaban las mercaderías importadas, así como aquellas que eran confiscadas al enemigo. Ya por entonces el estado de conservación de los edificios era deficiente.

A partir de 1830, pasó a funcionar allí la primer Aduana de la República Oriental del Uruguay, ocupado hasta 1860, en que se le construyó el nuevo edificio, proyectado por Aimée Aulbourg, ubicado en el mismo predio de la Aduana actual, siendo destruido por un incendio en 1921.
El cuerpo sobre la calle Zabala fue ocupado en los primeros años de la república, por la Administración de Correos.
Durante la Guerra Grande funcionó como base de operaciones del Jefe Naval de Montevideo, José Garibaldi, para continuar funcionando como Aduana luego del conflicto. Debido a los problemas económicos por la guerra, el gobierno vendió la venta de parte de la manzana.
Con el transcurso del tiempo, en todos los predios se demolieron las construcciones coloniales que aún sobrevivían para construir nuevos edificios. Según el Catastro de Capurro, las construcciones de entonces era el de "casa de familia y almacén", con la excepción de tres padrones: uno destinado a herrería (contiguo al que hoy sobrevive) otro destinado a depósito de hierros (ocupado por la parte posterior al Barracón), y otro destinado a conventillos (estas edificaciones aún sobreviven)

Ya en el siglo XX, distintos usos coexisten con el conventillo. Por ejemplo, durante años funcionó, en los locales al frente del edificio, la "Lechería Moderna". Fotos de la época señalan un cartel indicando "se alquilan piezas", la presencia de un quiosco de venta de cigarrillos, y según relatos, un taller de vulcanización de neumáticos para camiones. También funcionaron allí las oficinas y talleres del afirma Debitonto, vinculada al puerto de Montevideo.
El 19 de junio de 1963 un temporal derribó parte de la medianera y una pasarela que había sido agregada en algún momento. El edificio es declarado finca ruinosa y tapiado. 
Por resolución del Poder Ejecutivo de 9 de noviembre de 1966, el edificio de Apostadero de la Marina fue adquirido por el Estado uruguayo y puesto bajo la jurisdicción del Museo Histórico Nacional.

RENOVACIÓN Y PRESERVACIÓN PATRIMONIAL
En la segunda mitad del siglo XIX, el predio y sus construcciones se fragmentan y privatizan, pero a mediados del siglo XX se concentran y estatizan los predios de la manzana.
Durante décadas hubo proyectos, tanto para demoler el Apostadero, como para incluirlo dentro de las visuales del lugar, como fue el proyecto del arquitecto César Martínez Serra, en el que creaban dos espacios libres, uno frente al edificio del próximo Banco Repùblica, y otro entre este y la Rambla Portuaria. Es por eso que se proyecta expropiar o comprar todos los padrones de la manzana entre las calles Piedras, Solís y 25 de agosto. Empiezan las compras en 1947, pero la mayoría pasan al dominio de la Intendencia Municipal de Montevideo, del Ministerio de Educación y Cultura y del Banco República.
En 1997 la Intendencia pone en venta los terrenos sin éxito, salvo el que contenía los restos del Apostadero. Finalmente son adquiridos por el Banco República para construir allí un edificio para su sede central.
Más recientemente, en 1999, se presenta ante el Ministerio de Educación y Cultura una "Propuesta Urbana Múltiple para la Revitalización de la Manzana" del apostadero naval, que impulsaba la creación de dos pasarelas y una amplia abertura vidriada; pero no llegó a concretarse, hasta la fecha.







Fuente: https://www.portal.brou.com.uy/institucional/el-banco/apostadero-naval-de-montevideo
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