domingo, 1 de enero de 2012

Esparta

Esparta se ubica al sur de Grecia, en la península de Peloponeso, divididas en varias regiones montañosas, siendo las principales Laconia, Mesina, Arcadia, Elide, Acaya y Argólida y Laconia.
Allí se ubicarán los pueblos prehelénicos, los légales, pero recibirán las invasiones de  los aqueos cuyo poderío será arruinado por la invasión de los diorios. Éstos fueron llegando en forma de bandas aisladas poco numerosos pero de gran valor militar y con armamento de hierro, logrando imponerse a los pueblos asentados allí.
Hacia el siglo XI a.C. se fueron fundando poblados que luego, reunidos, dieron nacimiento de la ciudad-estado de Esparta.
Mientras otras polis colonizaban otras regiones del Mediterráneo, los espartanos comenzaron a conquistar territorios vecinos, primero Laconia y luego Mesenia, convirtiéndose en una de las polis más extensas, llegando a controlar unos 840 km2. Así se fueron adjudicando las mejores tierras. Los vencidos que aceptaron la condición de súbditos continuaron siendo libres y conservaron sus derechos civiles a cambio de pago de tributos; los que no aceptaron  fueron reducidos a la esclavitud, los ilotas, quienes eran explotados por los espartanos.
Luego de la conquista de Mesenia, la tierra quedó dividida en dos grandes sectores, por un lado la tierra cívica, donde cada espartano tenía un lote indivisible que se transmitía por herencia al hijo primogénito. La otra tierra era de la periferioa o perioikis, la cual podía ser vendida o dividida.  

SOCIEDAD
Fue una sociedad militarizada, rígida y jerarquizada, dividida en tres clases bien diferentes, lo que la hacía incomparable a las otras polis griegas.
  • ESPARTANOS o IGUALES (homoioi): eran los ciudadanos, hombres descendientes de los invasores dorios. Eran el grupo dominante y minoría privilegiada de la sociedad. Recibían del Estado las mejores tierras ("tierras cívicas")  y sirvientes (ilotas).  Sólo el varón primogénito era el que heredaba el lote de tierra. A los 30 años se casaban y eran los únicos que podían intervenir en el gobierno de la polis, es decir los únicos con derechos políticos. Se sentían superiores y diferentes al resto de la población. Entre los de esta misma clase se sentían iguales ante la ley. Tenían prohibido ejercer cualquier actividad u oficio, por lo que otros trabajaban para ellos. Su máxima obligación era participar en el ejército desde los 7 a los 60 años.
  • PERIECOS: eran los descendientes de los vencidos durante las conquistas espartanas, pero que al no ofrecer resistencia permanecieron como hombres libres, y podían tener tierras ("periokis" o "tierras de alrededor"). Debían pagar impuestos y servir en el ejército como simples soldados (hoplitas). No poseían derechos políticos ni podían casarse con mujeres espartanas. Podían trabajar como artesanos o comerciantes.
  • ILOTAS: descendían de los vencidos que habían ofrecido resistencia, por lo que quedaron sometidos como siervos. Pertenecían al Estado y eran puestos al servicio de lo ciudadanos, pero no estaban vinculados a un individuo, sino que lo estaban al territorio que trabajaban y al cual no podía abandonar ni ser expulsados. En caso de necesidad podían servir al ejército como infantes ligeros o peones. La posición del ilota era intermedia entre el esclavo y el hombre libre.
LA VIDA EN ESPARTA
El principal objetivo de la sociedad espartana era la de formar el mejor soldado, el invencible. Todo varón que nacía era llevado ante un tribunal para ser examinado y se lo bañaba en vino para ver su resistencia. Si un niño nacía con algún defecto era inmediatamente arrojado por el barranco del Taigeto o en el mejor de los casos se los abandonaba.
Los varones sanos vivían hasta los 7 años con su familia, luego ya comenzaban su adiestramiento militar, llevando una vida bastante dura, con poca vestimenta y alimentos, acostumbrándolos a pasar necesidades propias de momentos de guerra. Se les exigía obediencia ciega e incluso les estaba permitido robar comida, pero si los descubrían eran castigados, ya sea mordiéndoles el pulgar o dándoles latigazos, no por haber robado, sino por haber sido sorprendidos.
Se les enseñaba escasamente a leer y escribir, aunque si un poco más de música ya que les daba ánimo.
Claramente la actividad física era la base del entrenamiento, con carreras, saltos, lanzamiento de disco y jabalina, además de el manejo de armas.
Entre los 18 y 20 años el joven completaba su educación militar, una de las pruebas que tenía que soportar era la de vivir solo durante un tiempo, y debía cazar al menos un ilota. Esta prueba los habilitaba para entrar en el cuerpo especial de infantes.
A los 20 años el espartano se incorporaba a la vida militar pero su aprendizaje continuaba. A los 30, dormía con sus compañeros, a los que veía y compartía más que con su familia. Como a esa edad debían estar casados para poder participar en la vida política, si quería ver a su esposa, el espartano debía escaparse. El servicio militar continuaba hasta los 60 años de edad.
Era característico de la vida espartana las comidas comunitarias, en la que todos tenían que aportar su cuota o eran expulsados del núcleo ciudadano. Se reunían  los quince soldados en la mesa, los mismos que convivían en una carpa y combatían juntos.  Así se fomentaba el sentimiento de camaradería militar.

En cuanto a las mujeres espartanas, eran famosas por su esbeltez y belleza. Debían ser mujeres sanas capaces de tener varones fuertes para formar los mejores soldados. Por lo tanto todas debían practicar gimnasia. Eran las administradoras de los hogares, y se casaban a los 20 años, bajo un curioso ritual. Se dejaban raptar por el hombre que ellas elegían y, después de eso, las relaciones entre ellos se alargaban una temporada durante la cual cada uno vivía en su casa. Los encuentros eran secretos, breves y en completa oscuridad, sin mediar tiempo de convivencia.
Su vida tenía más libertad que las de otras polis. Era común verlas desnudas en las fiestas. Como sus maridos pasaban más tiempo con sus compañeros, ellas tenían que tomar muchas decisiones, por lo que estaban capacitadas para administrar la fortuna y aumentar los recursos del hogar, y hasta se les permitía practicar el comercio.

GOBIERNO
Esparta tenía como forma dé gobierno un sistema monárquico y oligárquico (gobierno de unos pocos). Desde una fecha temprana tuvo una Constitución. En la vida política de Esparta se destacaron cuatro instituciones:
  • DOS REYES: el gobierno de Esparta era una diarquía; dos reyes se turnaban en el poder, pertenecían a dos familias distintas que a su vez eran enemigas. Una era la familia de los Agiadas y la de los Euripónidas. Eran además los jefes religiosos y militares. Sus cargos eran vitalicios y hereditarios. Todos estaban sometidos a una gran vigilancia de los éforos.
  • GERUSÍA o CONSEJO: era el consejo de ancianos, integrado por 28 gerontes, mayores de 60 años, y por los dos reyes (30 integrantes en total). Este órgano de gobierno discutía y dirigía la política exterior, y juzgaba las causas judiciales más importantes. Sus miembros eran veteranos de guerra muy estrictos y conservadores.
  • ASAMBLEA o APELLA: integrada por todos los espartanos mayores de 30 años. Se reunían una vez por mes en un lugar abierto, y era presidida por los éforos. Deliberaban sobre todos los asuntos de interés de la polis y elegía a los magistrados (éforos) y gerontes. No podían proponer proyectos de ley ya que eso lo hacía la Gerusía, ni tenía poder de decisión, por lo que tuvo un papel bastante limitado, diferente a lo que ocurría en la Asamblea de Atenas.
  • ÉFOROS: eran cinco miembros elegidos por la Asamblea por un lapso de un año. Se encargaban de supervisar todas las actividades e instituciones del Estado. Tenían mucho poder. Interpretaban las leyes (que no estaban escritas), vigilaban a los ciudadanos, reyes y miembros del Consejo, recaudaban los impuestos. Dirigían la política exterior y el entrenamiento militar de los jóvenes. La corta duración de su mandato impedía cualquier abuso de poder.
ECONOMÍA
La actividad económica de Esparta no se comparaba con otras grades ciudades griegas. Contaba con pocos recursos, aunque la actividad agrícola era la principal, produciendo vid, olivo y cereales, que les servía para autoabastecerse.
El comercio tuvo escaso desarrollo, ya que dado su situación geográfica continental impedía la vida marítima para poder intercambiar productos o mantener otros tipos de intercambios.
Las manufacturas que producían eran sobre todo armas y vestimenta para el ejército.
Esparta nunca quiso adoptar la moneda de metales preciosos como la plata, que eran aceptadas en el extranjero; la única moneda que circulaba en Laconia era de hierro, por lo que solo era aceptados por ellos, pero mayoritariamente los pagos se realizaban en especies. Las monedas espartanas de hierro, tenían un valor inferior a su peso en hierro, porque se las templaba con vinagre para que el metal no pudiera reutilizarse. Además, eran grandes y pesadas para dificultar los robos y evitar la codicia. Todo esto hace ver que la economía de Esparta era muy modesta.

EJÉRCITO
Se consideraba a su ejército como el mejor de la Antigua Grecia. Precisamente el amplio número de ilotas, permitió a los espartanos dedicarse plenamente a los ejercicios militares. Estos ejercicios tenían como objetivo convertirlos en personas muy disciplinadas, sufridas y de alto valor como combatientes.
El espartano dedicaba toda su vida a la guerra. La única debilidad de Esparta desde el punto de vista militar era la falta de hombres.
El reclutamiento comenzaba por los más jóvenes, pero en caso de emergencia se recurría a los hombres de cualquier edad, aunque en muchos ocasiones finalmente no luchaban sino que ayudaban en otras tareas.

Lo más probable es que el ejército estuviera organizado en compañías denominadas enomotías, compuesta de unos 36 hombres y se dividían en tres filas o seis semifilas. Un enomotarca comandaba cada una de ellas que se unían hasta formar grupos de 50; estos eran los pentekostyes. Cada uno de ellos con su propio jefe. El ejército, finalmente, tenía seis divisiones, denominadas mora, compuesta cada una de ellas por cuatro lochoi y comandada por un polemarca.

En el campo la disciplina era muy estricta, y la menor falta se castigaba con bastonazos; las faltas graves suponían la muerte o la degradación militar y la pérdida de los derechos cívicos. La valentía era la máxima virtud y abandonar el campo de batalla era el peor crimen.

El ejército se vestía con prendas rojizas, que simulaban la sangre y tenían escudos de bronce. Llevaban una amplia capa llamada tribon, de tejido fino en invierno y en verano, que nunca lavaban, sandalias de una sola suela y un bastón, que podía ser recto o curvado en la parte superior en forma de cayado.
Llevaban el pelo largo y cuidadosamente peinado.



Fuentes: Pensar la Historia 1er Año
             AA.VV
             Imágenes de Google

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