viernes, 27 de mayo de 2011

EGIPTO: El Gobierno del Faraón


Cuando los distintos grupos humanos que se fueron instalando en el Valle de Egipto, se terminaron por conformar en nomos, especie de pequeños poblados agrícolas. En el transcurso del IV milenio antes de Cristo, aproximadamente, dichas aldeas se fueron consolidando en dos reinos, el ALTO EGIPTO (en el Valle) al sur de Egipto; y el BAJO EGIPTO (en el Delta y parte del Valle) al norte de Egipto. Ambos reinos eran rivales entre si, hasta que alrededor del año 3.100 a.C, coincidiendo con la transformación urbana se produjo la unificación de ambos reinos en un solo. De esta manera Egipto se organizó en un Estado centralizado, gobernado por un Faraón. Según las investigaciones de los historiadores, el primer faraón egipcio, unificador del reino, fue Nemes, del Alto Egipto, al cual a otros historiadores identifican como Narmer.
Así se inicia la historia del Egipto, la que tradicionalmente se divide en tres períodos brillantes (Imperios):
  • Imperio Antiguo: (aprox. 3200 al 2200 a.C) Se unifica Egipto en un solo reino. La capital del imperio primero fue en Thinis y luego en Menfis, cerca del delta. En esta época se desarrolla la agricultura y se realizan las primeras expediciones comerciales. El río Nilo unificó todo el imperio.
  • Imperio Medio: (aprox. 2100 al 1650 a.C) Se termina un período de anarquía y luchas internas, imponiéndose de nuevo un poder centralizado del Faraón. La capital se establece en Tebas, en el sur, lejos del delta. Se fomenta el progreso material, y se realizan expediciones militares al sur y noreste de Egipto. Este período se termina con la invasión de los pueblos hicsos, alrededor de 1700 a.C.
  • Imperio Nuevo: (aprox. 1550 al 525 a.C) Se logra expulsar a los hicsos, y se inicia un nuevo período de prosperidad y desarrollo cultural. Tebas vuelve a ser la capital, y se construyen magníficas construcciones. Con los faraones Tutmes III y Ramsés II se realizan grandes conquistas territoriales en Nibia, Siria y Fencia. Antes de empezar el primer milenio antes de Cristo, el imperio comienza su decadencia. A los problemas internos por el poder, se suman nuevas invasiones de pueblos como los asirios y los persas. El impero Egipcio terminará, cuando se convierta en una provincia más del Imperio Romano.

Cronología del Imperio Egipcio y sus dinastías


El FARAÓN, será el centro de toda la civilización egipcia. La palabra Faraón, significa "Casa Grande", se le llamaba así para no mencionar directamente a la persona.
Pocas instituciones de poder han durado tanto como la de los faraones en Egipto. Durante casi 3000 años se fueron sucediendo en el trono del país del Nilo faraones de 30 dinastías diferentes.

Durante su coronación, que tenía lugar en Menfis, los sacerdotes entregaban sus atributos. Primero recibía la corona, formada por la corona blanca, que era la corona del Alto Egipto (Jedyet), mientras que la corona roja, era la del Bajo Egipto (Desheret). Unidas formaban la Doble Corona o Pschent, símbolo del reino unificado. El primer faraón representado con las dos coronas fue Narmer (o Nemes). Luego, los faraones que mantuvieron Egipto unido aparecen siempre luciendo el Pschent.


Según la ocasión, utilizaba un tocado u otro, ya que el faraón nunca salía al exterior con la cabeza descubierta. Habitualmente se cubría con el Nemes, era de tela y con bandas horizontales (el tocado más Universal de los faraones). Se utilizaba en sustitución de las coronas, (que eran muy pesadas), dada su ligereza y comodidad. La tela caía sobre los hombros del faraón y normalmente estaba coronado por una cobra (ureo) que los protegía de los enemigos, y que representación de la diosa serpiente Wadjet, del Bajo Egipto, protectora de la realeza.
Los días de fiesta, en cambio, se ponía la Corona Azul o kepres.

Nemes
 

Los sacerdotes además de la corona, entregaban una diadema, un látigo, un cetro y el ankk (la cruz de asa).

El faraón también se distinguía por su vestimenta. Llevaba un taparrabos plisado sujeto por un cinturón ancho, del que colgaba una cola de toro salvaje. Como todos los egipcios, el Faraón se afeitaba, pero igual que los dioses debía llevar una barba postiza. 












Los sacerdotes también le otorgaban cinco nombres aparte del suyo propio y le conducían ante un árbol sagrado, en cuyas hojas se supone que el dios ibis Thot había escrito el nombre del faraón.

El nuevo soberano se presentaba entonces ante la multitud. Como faraón, el rey tenía un privilegio exclusivo; su nombre escrito en un cartucho, rodeado por un filete que simbolizaba el curso del sol en el cielo y usado durante su reinado, sobre todo en construcciones y templos. Se han hallado muchos cartuchos diferentes según la época.
Como ser supremo que era, toda persona que se cruzara con el faraón o con un miembro de su familia debía arrodillarse y besar el suelo. Para los egipcios, así se demostraba su temor y respeto al soberano.

Era muy importante que el Faraón se asegurara la sucesión de su poder. Por eso tenía varias esposas, de las que sólo una era considerada como reina, y recibía el nombre de Gran Esposa Real. Si ésta moría, el faraón escogía a otra de entre sus mujeres para que la sucediera.
Una práctica habitual entre los soberanos era casarse con sus propias hermanas, e incluso hijas, igual que los dioses se casaban con su propia familia. Ésto se hacía para fortalecer la pureza de la sangre real.
También era algo habitual que el faraón adoptase los hijos de los nobles para incluirlos en el grupo de jóvenes entre los que tendría que escoger un heredero.

LOS PODERES DEL FARAÓN
Si es el Faraón la máxima autoriadad, por lo tanto el tipo de gobierno en el Antiguo Egipto era una MONARQUÍA.
La palabra monarquía proviene del griego y significa:
MONARQUÍA ABSOLUTA, este es el tipo de gobierno en Egipto, ya que el faraón tenía todos los poderes. Poseía todas las riquezas de Egipto. Cada egipcio debía entregarle una parte de los frutos de su trabajo en forma de impuestos contabilizados por los escribas.
Dictaba las leyes,  y su poder no podía cuestionarse y dirigía la administración y era la máxima autoridad en el ejército, y desde muy pequeño era entrenado con la espada y con el arco, y  hasta se le llevaba a cazar leones. En caso de guerra, el Faraón no podía quedarse en palacio mientras sus hombres luchaban, sino que él, como cabeza del reino, debía ser el primero en presentarse en el campo de batalla.
Según la tradición, los dioses lo habían elegido para hacer reinar la paz y la justicia entre los hombres. Sin él, Egipto viviría en el caos, así que debía proteger a los egipcios de sus enemigos.
Las funciones del faraón consistían en mantener el orden total del universo, establecido en el momento de la creación, y que abarcaba no solamente la estructura social y política de Egipto, sino también las leyes de la naturaleza, el movimiento de los cuerpos celestes, la sucesión de las estaciones y la inundación y estiaje anuales del Nilo. Los miles de campesinos que intervenían en el gran esfuerzo de construir un templo o una tumba para el faraón participaban en un acto que, según se estimaba, traería espléndidas consecuencias para la tierra y el pueblo de Egipto. 
TEOCRACIA:
Se creía que el poder del Faraón provenía de Dios. Por lo tanto era una rey-dios. En un principio, durante el Antiguo Imperio, a los Faraones se los consideraba como un Dios en la Tierra, pero con el tiempo los Faraones pasarán a ser  sólo representantes de los dioses en este mundo.

El Faraón debía interceder los dioses en favor de su pueblo, cumpliendo los ritos apropiados, tenía que presidir y celebrar diversas ceremonias para solicitar favores de los dioses y para dar gracias. Debía hacer las ofrendas requeridas, para que los dioses siguieran beneficiando a Egipto. Por lo tanto, debía construir, restaurar y mantener los templos de todo el reino, procurando que se cumplieran los ceremonias religiosas necesarias.
Especialmente se le identificaba con Horus, el dios real, aunque a veces también considerado como hijo de Ra, dios del Sol y reencarnación del dios halcón Horus. Una vez muerto, pasaba a identificarse con el dios Osiris.
Aplicaba las enseñanzas de la diosa Maat, que estaba representada como una mujer con alas y con una pluma como tocado, Maat simboliza la verdad y la justicia; por lo tanto el Faraón encarnaba a las fuerzas del bien y pedía al rey que las hiciera respetar en la tierra.
El carácter teocrático del Faraón, hacía que él se convirtiera en el sumo sacerdote de su reino, el resto de los sacerdotes eran en realidad funcionarios públicos, que cuidaban de los tesoros y archivos oficiales.
VITALICIO: el poder del Faraón es para todo la vida, es decir que gobierna hasta el día de su muerte.

HEREDITARIO: La tradición dictaba que, al morir el Faraón, le sucediera el hijo primogénito (el nacido primero) que le hubiera dado su esposa, si no tenía hijos le sucedía su hermano, o pariente más cercano.
Si el hijo era muy joven, su madre hacía de regente hasta que el heredero asumiera su puesto.
Si el Faraón no tenía hijos ni hermanos, un consejo de sabios elegía al nuevo rey.
Una mujer podía ser faraón, dentro de las más famosas encontramos a Hatshepsut, o Cleopatra, la última emperadora de Egipto.
Lo ideal sería que la monarquía era transmitida de padres a hijos, y cada rey era normalmente deseoso de demostrar a sus súbditos que era el "elegido" heredero cuyo derecho a la regla fue garantizada por su propia divinidad.
ESQUEMA


Fuentes: Libro 1er Año CBU
             Libro Pensar la Historia 1er Año
            http://www.cleoppatra.com/
            Imágenes de Google
             

8 comentarios:

  1. QUE CHINGON, QUE DIDACTICO, QUE EDUCATIVO. GRACIAS!!!

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  2. Muchas gracias colega! por compartir un trabajo tan lindo!!! te estoy citando en mi blog y podés visitarlo cuando gustes! saludos
    historiaparatodos-vico.blogspot.com

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    1. Muchas gracias a ti, y me ha encantado tu blog. Saludos!

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  3. Gracias me a servido de mucho!!

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  4. Genial, haorra puedo terminar mis deveres. GRACIAS espero que la proxima sea reumido

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