viernes, 1 de agosto de 2014

La economía Hispanoamericana


Tras la conquista española, la economía colonial estuvo determinada por orientaciones de carácter mercantilista, por lo que el principal objetivo era el mantenimiento y fortalecimiento de la riqueza de la corona española. Para lograr este objetivo se necesitaba acumular oro y metales preciosos. Además del metalismo, se necesitaba una balanza comercial favorable y un monopolio comercial.
España sometió a sus colonias americanas al llamado "PACTO COLONIAL", en el cual las colonias de América sólo podían comerciar con la metrópolis, ellas vendían sus materias primas al precio que España imponía, y después debían comprarle los productos manufacturados, también al precio que la Corona imponía. Además tenían prohibido el comercio con otros países o ciudades, y no podían realizar manufacturas.

Al depender tanto de los metales preciosos, la minería se constituyó en la principal actividad económica. A la par de la extracción de metales, se da la explotación de innumerables materias primas provenientes del sector agrícola destinadas a abastecer el mercado europeo, así como también algunas piezas textiles.



LA MINERÍA
Desde los inicios de la dominación española, una de las principales actividades económicas. La expansión comercial europea, se traducía en la búsqueda de metales, especialmente oro. Pronto la extracción de oro fue superada por la minería de la plata, por el descubrimiento entre 1545 y 1558, de ricos yacimientos en México. Algunos datos revelan que durante los años1503 y 1660, llegaron al puerto de San Lúcar de Barrameda  unos 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata que excedían en tres veces el valor de las reservas europeas. Fue de tal magnitud el desplazamiento sufrido por la minería del oro, que a mediados del siglo XVII la plata representaba el 99% del total de exportaciones minerales de América. Tanto fue así que el oro encontrado en las Antillas se agotó rápidamente.
La explotación de metales no estuvo centralizada, sino que se llevó a cabo en regiones separadas unas de otras, desde México a Perú, y se iban desplazando a medida que seguían hallando más metales preciosos.
Las minas más importantes fueron Zacatecas en México, y Potosí en Perú, región en la que también se explotaba mercurio tan necesario para refinar la plata.
El régimen de encomienda aportó la mano de obra necesaria para los distritos mineros y el sustento agrícola para los mismos, es decir que los indígenas eran los encargados de los duros trabajos en las minas, aunque también se podían encontrar algunos esclavos africanos. Los centros mineros se convertían en ciudades muy pobladas, aunque siempre dependía del rendimiento de la mina. Esas ciudades abastecían velas de sebo, animales de transporte, martillos y en especial alimentos. Era muy común que una vez que una mina se agotara, le faltara tecnología o mano de obra, esa ciudad o pueblo desapareciera.

SECTOR AGROPECUARIO
Desde un primer momento, los conquistadores repartieron las tierras conquistadas entre ellos mismos y sus acompañantes. Al conformarse los asentamientos españoles y con ellos los cabildos, se empezaron a otorgar estancias, caballerías y solares. Más tarde las tierras fueron adjudicadas por gobernadores y audiencias, las llamadas mercedes de tierras, mediante el permiso expreso del Rey, que exigía cultivar y habitar la tierra otorgada.
En varias zonas de América evolucionará hacia la hacienda o gran latifundio (tierra de gran extensión por lo general dedicada al cultivo de un solo producto)
También, se hace necesario mencionar en este proceso de adquisición de terrenos, a las comunidades religiosas, que durante el período colonial se convirtieron en grandes propietarios. La comunidad Jesuita fue, entre otras, la que más tierra logró acaparar. Sus posesiones estuvieron representadas en misiones, aquí se producían frutos, cacao, canela, vainilla y aceites para exportación y además textiles. Su explotación fue posible a través de la organización comunal del trabajo indígena.

Por lo tanto hay distintas formas de organización de la tierra:
  • Plantaciones: se desarrollaron en las islas del Caribe y en otras zonas tropicales. Se cultivaba en grandes extensiones de tierra y empleaban cientos de esclavos africanos. Producían caña de azúcar, tabaco, algodón, cacao y añil, es decir, aquellos productos que no se cultivaban en Europa.
  • Estancias: se criaban ganado vacuno y caballar, y en chacras se producían frutas y verduras. Aquí el trabajo estuvo básicamente en manos de indígenas o de criollo.
  • Haciendas: se producían cereales para consumo interno, en tierras que antes pertenecían a los indígenas, los que a su vez se convierten en trabajadores al servicio del español.
OBRAJES
Se relacionaban a actividades como manufacturas textiles, jabones, vidrios, pólvora, entre otras.
La producción textil se realizó con las mismas materias primas y técnicas indígenas; se producían mantas, colchas, alfombras, sombreros, hasta se produjeron  paños y tejidos finos. Los dueños de los obrajes eran por lo general encomenderos. El trabajo en los obrajes era muy duro y forzado, tanto para indígenas, mestizos y esclavos.

COMERCIO ENTRE ESPAÑA Y AMÉRICA
Para poder controlar mejor todos los productos y en especial, el oro y demás metales preciosos salidos de América, la Corona española necesitó emplear sistemas que le permitieran llevar adelante dicho control.
Para evitar que los piratas y corsarios atacaran los barcos mercantes españoles que iban y venían de América, la Corona decidió crear el SISTEMA DE FLOTAS Y GALEONES. Mediante este sistema, todos los barcos mercantes debían navegar en convoy (grupo de barcos) bajo la protección de barcos de guerra. Desde 1564 este sistema se organizó en dos grandes convoy:

La flota: estaba formada por varios barcos mercantes (con algunos cañones) que estaban custodiados por dos galeones fuertemente armados. Estas barcos salían una vez al año de Sevilla (entre abril y mayo) con destino a Veracruz, en el Virreinato de Nueva España (México).
Los galeones: Sistema de varios navíos mercantes y una armada de galeones. Una vez al año, entre julio y agosto, estas embarcaciones partían de Sevilla hacia Portobelo (con escala en Cartagena de Indias, Colombia), donde se realizaba una importante feria a la que acudían los comerciantes limeños para comprar los productos españoles (vino, finos textiles y otros). Luego, estos comerciantes trasladaban por tierra los productos adquiridos hasta Panamá, embarcándolos hacia el puerto del Callao (Perú) y de ahí los distribuían por todo el virreinato peruano. Desde allí, también partía a lomo de burro hacia el Río de la Plata, encareciendo los productos, que llegaban en mal estado, hasta un 600%

El complemento de este sistema de flotas y galeones, es el SISTEMA DE PUERTO ÚNICO, ya que los convoys solamente podían salir de los puertos españoles autorizados de Sevilla y más tarde de Cádiz. Partían entre una o dos veces al año, y estos barcos sólo tenían la autorización de recalar en tres puertos habilitados, el puerto de Veracruz en México, el de Portobelo en Panamá, y el de Cartagena en Colombia.
Después de realizado el comercio, las distintas flotas se reunían en La Habana y regresaban España bajo la protección de las naves de guerra (galeones).
El sistema de flotas y galeones, y los puertos únicos, hacían que todo el comercio fuera extremadamente lento y complicado. Esta forma de comercialización favorecía notablemente a los mercaderes españoles y a los puertos que estaban autorizados, pues al controlar la cantidad y calidad de los productos podían fijar también los precios, que algunas veces eran de 300 a 400% mayores que en España. Esta situación era, obviamente, contraria a los intereses de los comerciantes de las colonias, porque además de los precios inflados debían pagar a la Corona una serie de impuestos, entre ellos el de avería.
Esta situación alertó a los comerciantes ingleses, portugueses y holandeses que trataban de entrar al lucrativo mercado americano.
Por más que la Corona española trató de prevenir la acción de los piratas y corsarios, la realidad hacía que fuera muy difícil poder detenerlos.
A todo esto hay que sumar el Contrabando (ir en contra del Bando Real) especialmente en zonas fronterizas del imperio español y el portugués, tal es el caso del Río de la Plata, agravado porque la producción española era insuficiente para abastecer a la población americana, teniendo muchas veces que comprar al extranjero productos ya manufacturados, los que debían pagar en oro, por lo que así se perjudicaba la economía mercantilista de España, al no poder retener los metales preciosos.

DATOS: Piratas y corsarios
Los piratas eran aventureros que asaltaban los puertos y embarcaciones españolas en América buscando joyas y metales preciosos. Cuando los reyes europeos  estaban en guerra, solían recurrir a los piratas para hostilizar a la armada enemiga y les concedía un permiso para asaltar a los barcos enemigos con la condición de que le entregaran la mitad del botín. Este contrato entre un rey y los piratas se llamaba «patente de corso», y el pirata que lo aceptaba, corsario. Entre los siglos XVI y XVII, Inglaterra, Francia y Holanda atacaron flotas y puertos españoles y se apoderaron del tesoro americano a través de sus corsarios.


Fuentes: Libro Pensar la Historia de 2do Año
             kapipedia.com
             Imágenes de Google


12 comentarios:

  1. Buenisima pagina, nos re sirvio... muchas gracias!

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  2. MUCHas letras pero esgta bueno

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  3. Gracias! me sirvió demasiado

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    1. me confundo por las letras pero de todos modos grasias me sirvio de mucho

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  4. Graciaaas! gracias a ti podre tal vez salvar el parcial de historia :D

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  5. sos un grosa :3 muchas gracias

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  6. muy buena informacion me sirvio para el escrito

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