martes, 29 de noviembre de 2011

Civilización Micénica


LA CIVILIZACIÓN MICÉNICA
Los primitivos habitantes de Grecia, los pelasgos, fueron invadidos aproximadamente en el 1600 a. C. por los aqueos, un pueblo indoeuropeo que utilizaba armas de bronce y carros de guerra, proveniente de Europa Central, desde el Epiro y los Balcanes. Durante 400 años aproximadamente se dedicaron a asimilar la civilización cretense, enriqueciéndose con la aportación cultural de los minoicos.
Es así que se expandirá una nueva civilización que recibirá el nombre de micénica, debido a descubrimiento de la ciudad de Micenas por el alemán Heinrich Schliemann. Micenas, la principal ciudad de los aqueos, estaba situada a 90 Km de Atenas y según la mitología fue creada por Perseo, hijo de Zeus y Danae, quién con la ayuda de los Cíclopes, la protegieron con una muralla de enormes piedras irregulares (motivo por el cual se denomina muralla ciclópea).
Su gran tamaño coincide con la idea de Homero de que esta ciudad era poderosa por obra de su rey Agamenón, el general en jefe de las tropas griegas en la Guerra de Troya.
Según Homero esta guerra se produjo tras el rapto (o fuga) de Helena de Esparta por parte del príncipe troyano Paris. Esta guerra fue narrada en un ciclo de poemas de los que solo nos han llegado intactos: La Ilíada y La Odisea justamente de Homero. Las causas de la guerra de Troya, deben buscarse en el control de las rutas marítimas, con fines comerciales, ya que Troya estaba emplazada en una situación estratégica, en la comunicación del mar Egeo, con el mar Negro.
Reconstrucción de Troya
Hagamenón y su ejército sitiaron la ciudad de Troya por unos 10 años, hasta que la estrategia del caballo de Troya, un caballo gigantesco, en cuyo interior se escondían soldados griegos, lo que permitió ingresar a la ciudad y provocar su destrucción.
La victoria sobre Troya significó para los aqueos, intensificar su comercio con el sur de Italia, Rodas, Chipre, y la costa occidental del Asia Menor, lugares desde donde conseguían los metales para fabricar armas; imprescindibles para una sociedad guerrera, jerarquizada, cuyo máximo poder lo tenía el rey. Junto a él, pero bajo su mando, se situaba el resto de la población privilegiada, los guerreros, que habitaban en palacios fortificados y amurallados, situados en lugares elevados y de difícil acceso.

LA VIDA EN MICENAS
La clase dominante estaba compuesta por los llamados aristoi  =  los mejores y por lo tanto el gobierno era de tipo aristocrático (gobierno de los mejores). Había una clase media de artesanos, navegantes y comerciantes, y una clase baja de campesinos, y finalmente, los esclavos. Estos eran conocidos como "damos" o pueblo.
El soberano supremo se llamaba wánax, que habitaba en el palacio, apoyado por un consejo de ancianos, llamados gerontes. El rey concentraba todo el poder y controlaba y reglamentaba todos los sectores de la vida económica y social, a través de la escritura  que la actualidad se la conoce como Lineal B.
Del wánax además dependían los jefes locales, llamados basileús, y el lawagétas, jefe militar supremo.
Al principio la tierra era propiedad de toda la comunidad, repartiéndose en lotes, que pronto se transformaron en una distribución desigual, concentrándose en manos de la aristocracia.
Los wanax y lawagetas poseían un pedazo de tierra denominado temenos, las tablillas indicaban que era un pedazo de tierra sagrado destinado a su beneficio privado.
En cada centro aprovechaban la mano de obra de esclavos y campesinos para la construcción de los palacios, murallas y tumbas llamadas tholoi (tholos).
Los artesanos se situaban en lugares cercanos al palacio, y en aldeas ubicadas en las laderas de las colinas, vivían los campesinos. Se dedicaban a las actividades ganaderas, criando bueyes que utilizaban como animales de tiro, y luego caballos, además de criar vacas y ovejas. Además se ocupaban de cultivar cereales, trigo y cebada, y también plantaban higueras, vid y olivo.
Los esclavos eran muy comunes, y se los utilizaba sobre todo en la producción textil.
Los arqueólogos han encontrado cerámica micénica en muchos lugares del Mediterráneo y del Oriente, lo que da una idea del gran desarrollo del comercio de los micénicos. Las vasijas y la lana les servían para pagar los productos que ellos no producían. Esto demuestra también el desarrollo de la navegación, al explotar y ocupar muchas ciudades del mar Mediterráneo para obtener nuevos productos y vender los suyos.

CONSTRUCCIONES
A diferencia de las ciudades minoicas que eran asentamientos  abiertos, con puertos cercanos para la fácil comunicación marítima; las ciudades micénicas eran recintos fortificados, ubicadas en una posición estratégica de fácil defensa. Podían estar situadas sobre una acrópolis, como Atenas, adosadas a una gran colina como Micenas o frente al mar. Además de las ciudadelas, también habían fortalezas aisladas que servían para el control militar del territorio.
La formidable muralla de Micenas, de 13 metros de alto por 7 metros de espesor, rodea una superficie de forma triangular de aproximadamente 25.000 metros cuadrados situada en lo alto de una colina. Esta ciudadela fortificada estaba reservada para el rey, su familia, los nobles y su guardia personal.
Los aldeanos tenían sus casas fuera del recinto amurallado, pero podían buscar resguardarse tras las murallas en caso de ataque.

Una vez que se recorre la rampa de acceso a la ciudadela se encuentra la puerta principal de la ciudad denominada «Puerta de los Leones» llamada así por las dos leonas esculpidas en el tímpano triangular de piedra que representaban el poder micénico. Tiene un dintel de 20 toneladas y todas las piedras de las murallas se ponían una sobre otra sin necesidad de argamasa. El vano de 3 x 3 metros estaba protegido por una puerta de madera recubierta con bronce para darle mayor solidez.
El edificio más importante era el palacio, toda la vida social estaba centrada alrededor del palacio cuyo papel era a la vez religioso, político, militar, administrativo y económico. Ocupaba la parte más alta de la colina, era a residencia del rey y su centro era el Mégaron. Alrededor se disponían una serie de habitaciones que daban paso unas a otras, lo que contrastaba con el "desorden" de los palacios minoicos.
Megarón
En primer lugar, se encontraba un vestíbulo con dos columnas y paredes rematadas en antas, es la aithousa. Ésta daba acceso a el vestíbulo o prodomo que conducía al Salón del trono, donde se sentaba el rey. En el centro se situaba el hogar o eschara rodeado por cuatro columnas que sostenían el piso superior y dejaban abierto un hueco para la entrada de luz y salida de humos.
La decoración con frescos que cubrían techos y paredes recuerdan la arquitectura de los palacios minoicos pero con un cambio de temática, ya que las pacíficas escenas del arte cretense se ven sustituidas por guerreros, batallas y cacerías.
El resto de la población vivía en barrios que se extendían fuera del recinto fortificado. Han sido excavados varios arrabales, revelando la habilidad de los arquitectos micénicos para adaptar sus planos a los accidentes del terreno a través de terrazas. Las casas tenían con frecuencia un piso superior y almacenes semisubterráneos. La iluminación se realizaba a través de un patio interior. Las techumbres eran probablemente planas.
Supuesta máscara del rey Agamenón
Otros de las grandes construcciones micénicas es la llamada Tumba de Agamenón o Tesoro de Atreo.
Estos hallazgos funerarios fueron descubiertos por el arqueólogo alemán Heinrich Schliemann, entre 1874 y 1876.
Uno de los descubrimientos fue la magnífica máscara mortuoria de oro conocida como la "Máscara de Agamenón", hoy expuestos en el Museo Nacional de Atenas, si bien estudios minuciosos concluyen que la pieza pertenece a una época anterior a la que se cree que vivió el fabuloso rey que dirigió la expedición contra Troya.
Las dimensiones del espacio interior de la tumba son espectaculares: más de 13 metros de altura por 14,5 metros de diámetro.



Se llega al tholos (tumba) por una entrada no cubierta o dromos, de 36 metros de largo y con paredes de piedra. Un breve pasaje conducía desde la cámara de tholos a la cámara funeraria real.
El portal de entrada al túmulo fue ricamente decorado con caliza verde, bandas de mármol rojo por encima de un arquitrabe.
Los capiteles están influidos por los antiguos egipcios; uno de ellos está hoy en día en el Museo de Pérgamo (Berlín). La falsa cúpula se creó disponiendo en hileras concéntricas los bloques de piedra y tallándolos para dar al conjunto la sensación de una curvatura continua.
La estabilidad de la construcción se da por los materiales que cubren la cúpula que está completamente enterrada.
Se iban disponiendo terraplenes alrededor del «tholos» conforme avanzaba la construcción. Así completamente enterrada bajo un túmulo de tierra la cúpula quedaba sometida a una presión homogénea en toda su superficie exterior que le proporcionaba cohesión y resistencia.
Tras el entierro se llenaba el «dromos» con tierra y la sepultura real desaparecía a los ojos de los hombres.
Hasta los romanos, trece siglos después, los tholos micénicos fueron las más amplias construcciones abovedadas sin soporte intermedio construidas en la antigüedad. 

ESCRITURA Lineal B
Izquierda: Lineal A
Derecha Lineal B
Cuando los arqueólogos excavaron los vestigios del palacio de Pilos de Messenia, encontraron evidencia de que un terrible incendio había causado su destrucción. El mismo calor del incendio permitió que se conservaran endurecidas más de 1000 tablillas de barro que formaban parte del archivo del príncipe. A través de ellas sabemos que el rey ejercía un control total sobre la población, utilizando la escritura como medio de censo y de explotación.
Las tablillas micénicas, escritas en Lineal-B, inspiradas en el Lineal-A de Creta, contienen listas de personas, inventarios de bienes, catastros, censos, etc. No se han encontrado  escritos de contenido literario o religioso.

FIN DE LA CIVILIZACIÓN
La civilización micénica concluyó cuando en el año 1200 a. C. otros pueblos guerreros aún más poderosos, los dorios, invadieron Grecia desde el norte y destruyeron muchos de sus palacios y saquearon las ciudades micénicas.
La cultura de este lugar fue perdiéndose y se produjo un gran retroceso cultural con la ruralización de la población, la pérdida de su escritura y se desarrollándose nuevas formas políticas.



Fuentes: http://arkyotras.wordpress.com/
             AA.VV
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martes, 1 de noviembre de 2011

Creta


La civilización más antigua del mundo griego surgió en la isla de CretaConocemos a este mundo como Civilización  Minoica, nombre dado a partir de las excavaciones de Arthur Evans en 1900 en Cnosos (Cnossos, Knossos) el más grande de los palacios, construido en homenaje al rey Minos, quien según la leyenda, fue el primer rey de Creta y el creador de una gran talasocracia.
En realidad es una cultura de la que se ha empezado a estudiar desde hace relativamente poco tiempo, dado que los restos de escritura han sido difíciles de descifrar.
Aunque de menor magnitud, se fueron descubriendo nuevos palacios, como los de Festos, Canea, Mallia, Hagia Triada o Zakro, entre otros.

UBICACIÓN GEOGRÁFICA
La isla de Creta está situada en el mar Egeo, al Sur de la península Balcánica, es la isla más grande de Grecia y la quinta en tamaño del mar Mediterráneo, lugar estratégico para desarrollar un gran comercio.
Se destaca por la diversidad de su medio geográfico. En general, la isla se divide en valles y llanuras costeras de gran fertilidad; bosques de cipreses, encinas y pinos en las laderas; montículos y colinas cubiertas de matorral y pasto; tierra estéril de las montañas y altiplanicies, generalmente cubiertas de nieve en invierno y, por último, desfiladeros y torrenteras, de difícil acceso y sin utilidad para el ganado.
Mientas el resto de Grecia no cuenta con un medio físico muy bien dotado para la agricultura de alto rendimiento, Creta es una excepción, ya que la llanura de Mesará y las franjas costeras del noreste y norte de la isla proporcionan buenas cosechas, sobre todo trigo, vid y olivo; además de árboles frutales como manzanos, perales y almendros.

ECONOMÍA
El dominio del mar ejercido por los minoicos es fundamental para comprender el desarrollo de su economía, su hábitat y la evolución artística.
Contaban con abundantes riquezas, acumuladas gracias al comercio con otras ciudades del Mediterráneo, y a la fertilidad de su suelo, que producía buena cantidad de aceitunas, cereales y vino.
Todo el sistema económico se centralizaba en torno a sus ricos palacios. Se trataba de construcciones edificadas cerca del mar, y son una muestra del desarrollo artístico y arquitectónico de la cultura minoica. El hecho de que no existieran murallas demuestra la prosperidad económica y seguridad de la isla. La riqueza estaba concentrada en mano de los reyes-sacerdotes.
Su gran comercio de daba al intercambiar sus coloridos tejidos y sus utensilios de bronce por madera y lino, con Siria, Egipto, Chipre y el resto de Grecia, donde fueron imponiendo la moda cretense, tanto en las ropas como en las costumbres.

TALASOCRACIA
A partir del reinado de Minos (2.000 a. C), los monarcas de Creta fomentaron la navegación y construyeron una poderosa flota con la que dominaron las rutas comerciales. Se dice que el propio Minos dirigió muchas expediciones militares ocupando distintas regiones de Grecia, para someter a la población y obligarla a pagar tributos. A este dominio en el mar se llama talasocracia: Thálassa = mar, Cracia = gobierno (el gobierno del mar).  

SOCIEDAD
Los primeros grupos humanos en instalarse en Creta probablemente llegaron desde Anatolia en torno al 7000 a. C. Estos primeros habitantes vivían en chozas de madera, aunque con el paso del tiempo cambiarán de material como ladrillos de barro y techos de madera. Fabricaban herramientas con diversos materiales como hueso y piedras e hicieron figuras de barro de representaciones femeninas y masculinas, lo que indica que ya tenían cierto sentido religioso.
Con el correr de los siglos, la sociedad minoica empezó a jerarquizarse. Aunque se sabe bastante poco, se cree que en los momentos de mayor poderío económico, los diferentes estratos sociales vivieron en armonía, organizando una economía desde los grandes palacios, verdaderos centros administrativos.
Como el palacio era el centro de todas las actividades de Creta, era allí donde vivía el rey, que a su vez era el sumo sacerdote.
Los nobles asistían al rey, vivían en los alrededores del palacio y practicaban deportes como el boxeo y la tauromaquia, unos juegos de acrobacias con un toro, evento muy popular en los frescos de los palacios.
La base del poder de estos palacios estaba en su capacidad de guardar los excedentes de producción agrícola, organizar la actividad comercial y la defensa a través de la flota y producir objetos artesanales en sus talleres. Además, se constituyeron en los centros religiosos, controlando las actividades ceremoniales del culto.  El perfecto funcionamiento de este esquema social y económico se logra divisar en el panorama artístico y arqueológico, en los que no se encuentran armas ni dibujos de guerreros.

ESCRITURA 
Lineal A
Lineal B
Seguramente como una necesidad de organizar su intenso comercio, los cretenses desarrollaron un sistema original de escritura, utilizado entre los años 1900 a.C. al 1700 a.C. Este sistema evolucionó a la LINEAL A empleada entre los años 1700 a. C. - 1450 a. C. y esta a su vez evolucionó a la LINEAL B,  (nombres dados por los estudiosos en el tema) este último es ya de estructura silábica, más simple y lineal. Ambas formas de escrituras se ha empezado a descifrar desde hace pocas décadas, aunque la mayoría de las tablitas de arcilla aún hoy no han podido ser descifradas.

MITOS Y LEYENDAS
Los griegos contaban su historia a través de distintos mitos, lo que en la actualidad se llama mitología griega. Hay diferentes versiones de las historias. A continuación las versiones mitológicas sobre Minos y el Minotauro.
-EL REY MINOS 
Minos, hijo de Zeus y Europa, tenía dos hermanos, Sarpedón y Radamantis, que se rehusaban a aceptar que Minos heredara el poder de su padre. Pero Minos heredó igual todo el poder, según él, por la voluntad de los dioses y para probarlo le rogó a Poseidón, dios del mar, que hiciese salir un toro del océano y le prometió sacrificarlo en su honor. Poseidón cumplió y el toro blanco hermoso salió del agua. Minos fue entonces rey indiscutido de toda Creta pero no quiso sacrificar al toro por considerarlo extraordinario. Cuenta la leyenda que la esposa de Minos, Pasifa, se enamoró del extraño animal y concibió al Minotauro, un hombre con cabeza de toro. Minos, avergonzado mandó construir un enorme laberinto en el palacio de Cnossos, donde encerró al Minotauro. 
-EL MINOTAURO
Cuenta la leyenda que el Minotauro, monstruo con cabeza de toro y cuerpo de hombre, era hijo de Pasifae, reina de Creta, y de un toro que el dios Poseidón había enviado al marido de Pasifae, el rey Minos. Cuando Minos se negó a sacrificar el animal, Poseidón hizo que Pasifae se enamorara de él y engendrara una bestia. Después de dar a luz al Minotauro, Minos ordenó al arquitecto Dédalo que construyera un laberinto del que fuera imposible salir de él sin ayuda. Allí fue encerrado el Minotauro. Durante 27 años, el hijo ilegítimo de la reina permaneció oculto en laberinto de Cnosos.
Debido a un enfrentamiento entre Atenas y Creta, ésta demandó a los atenienses la ofrenda de siete doncellas y siete jóvenes cada nueva años, para ponerlos en el laberinto, y así alimentar al Minotauro .El héroe griego Teseo, hijo del rey Egeo de Atenas, se mostró dispuesto a acabar con esos sacrificios y se ofreció a sí mismo como una de las víctimas. Teseo acordó con su padre, que si lograba vencer al Minotauro, izaría velas blancas de los barcos, así el rey sabría la suerte de su hijo. Cuando Teseo llegó a Creta, la hija de Minos, Ariadna, se enamoró de él, y lo ayudó dándole un ovillo de hilo que él sujetó a la puerta del laberinto y fue soltando a través de su recorrido. Cuando se encontró con el Minotauro dormido, golpeó al monstruo hasta matarlo, salvando también a los demás jóvenes condenados al sacrificio haciendo que siguieran el recorrido del hilo hasta la entrada.
Antes de que zarparan de regreso a Atenas, Teseo introdujo en secreto en el barco a Ariadna y a su hermana Fedra. En el viaje una tormenta los arrojó a una isla, donde Ariadna se extravió, y a pesar de todos los esfuerzos, no pudieron encontrarla.
Teseo, triste por lo ocurrido con Ariadna, olvidó izar las velas blancas. El rey Egeo iba todos los días a la orilla del mar a ver si regresaba su hijo. Cuando vio las velas negras pensó que Teseo había muerto. De la tristeza se arrojó desde al mar, por lo que el mar recibe su nombre.
Teseo fue recibido en Atenas como un héroe, y los atenienses lo proclamaron rey; luego Teseo tomó como esposa a Fedra, la hermana de Ariadna.

RELIGIÓN
En la religión minoica la mujer cobraba un papel muy importante. Destacan las distintas figuras de mujeres con los pechos descubiertos y con vestidos acampanados. Éstas suelen aparecer acompañadas de serpientes, lo que se ha interpretado junto con los pechos descubiertos como símbolo de la fertilidad.
Éstas diosas podrían ser la evolución de las primitivas diosas-madres neolíticas e incluso los ancestros de las diosas griegas Deméter y Perséfone.  También cabe destacar el papel del toro, el cual está presente en el arte minoico y al que se cree se dedicaban ciertos rituales atléticos, ya que se han descubierto cientos de objetos en las cuevas de varios montes, destacando las del monte Ida, lo cual sugiere peticiones de ayuda hacia los dioses y que sean restos de ciertos rituales que podrían llevarse a cabo en estas cavernas.

PALACIOS DE CNOSSOS
Palacio de Cnossos
Ruinas del Palacio de Cnossos
Los habitantes de Creta construyeron monumentales palacios de varios pisos, artísticamente pintados y decorados con frescos en las paredes que reflejan escenas de la vida cotidiana. En la ciudad de Cnossos, que por aquel entonces llegó a tener miles de habitantes, se construyó el más grande de estos palacios.
Se trató de un edificio de más de 1.500 habitaciones en 17.000 metros de construcción. Las estancias fueron añadiéndose progresivamente, lo que dio lugar a un tortuoso enredo de corredores y salas, que por su forma intrincada, recordaban al mítico laberinto que albergaba al Minotauro.
El complejo se extendía en torno a un gran patio central, dividido en dos grandes conjuntos: el oriental y el occidental, separados por varios accesos al norte y al sur.
El palacio no estaba fortificado, lo que sugiere que fueron construidos en tiempos de paz, aunque un muro lo delimitaba al oeste y al sur, además las defensas topográficas naturales que ofrecía la posición insular. Sus paredes se sostienen hasta hoy, sobre alzados de madera, material del que también están construidos los fustes de las columnas. Los cretenses sabían que la madera soporta mejor los terremotos, tan frecuentes en la isla. Sorprende, también la perfección de su red de saneamiento, con tuberías de terracota que conducen el agua a las habitaciones y recogen la que sobra en todo el circuito.
Las habitaciones reales estaban en el primer piso junto a la sala del trono, las inmensas bodegas y los talleres de los artesanos. Todo el edificio tenía un excelente sistema de distribución de agua.
Su decoración, que aún hoy es visible en gran parte, está compuesta por frescos que reproducen a jóvenes  con ofrendas, sacrificios, danzas,  practicando sus deportes preferidos como el boxeo y la tauromaquia. También son muy abundantes las pinturas de delfines y otros animales marinos, y muchos toros,  además del famosos Príncipe de los Lirios.
Los colores usados en las decoraciones, tanto en los frescos como en sus famosas vasijas, estaban compuestos por colores vivos, como los rojos, azules, amarillos y verdes.
Príncipe de los Lirios
Hacia el 1450 antes de Cristo la isla fue invadida por los griegos de Micenas, que introdujeron sus costumbres y modificaron notablemente la sociedad cretense. Pero hacia el 1400 a. C. algo muy extraño pasó en Creta. Nadie se explica hasta hoy si fue una rebelión contra los invasores o un gran terremoto lo que arrasó la ciudad Cnossos y con ella los últimos vestigios de la civilización cretense.
Pero esta magnífica civilización desapareció repentinamente en torno al año 1400 a.C o 1300 a.C. por razones todavía desconocidas. Pudo tratarse tanto de una invasión micénica, como de una catástrofe natural, como un terremoto que ya años  antes había causado enormes daños.

El mundo pudo conocer esta civilización perdida gracias al británico Arthur Evans, quine descubrió este gran complejo de edificaciones en 1900 cuando exploraba la capital del reino minoico durante varios siglos.
El palacio de Cnosos todavía trasmite el esplendor de una civilización luminosa y rica.






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             Libro Pensar la Historia 1er Año
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