miércoles, 7 de septiembre de 2011

Revolución Hispanoamericana

La América española no iba a quedar al margen de las revoluciones liberales, aquí también el descontento de la población se fue manifestando cada vez más.
Se conoce como Revolución Hispanoamericana al conjunto de los movimientos ocurridos las colonias españolas de América, que tuvo como resultado su emancipación y su transformación en estados independientes políticamente, aunque no hubo mayores cambios en la estructura social ni económica.
Fue un movimiento simultáneo, donde los criollos de clases altas serán las que llevarán adelante los movimientos revolucionarios, excepto en México y la Banda Oriental, donde participaron los sectores más humildes, como los indios y negros.

Al iniciarse el siglo XVIII se produjo un cambio de dinastía reinante, los Habsburgos fueron sustituidos por los Borbones de origen francés, quienes implantaron las denominadas Reformas Borbónicas  produciendo un cambio drástico en cuanto a la organización política y económica de América. Este cambio dinástico significó una nueva orientación del poder monárquico, al procurar modernizar el Imperio español. 
Todas las reformas se realizarán sin consultar a los americanos, ni teniendo en cuenta sus costumbres e intereses, lo que no hará más que aumentar las tensiones de los criollos con las autoridades españolas
      
RECLAMOS DE LOS CRIOLLOS
Los criollos pretendían una mejor situación económica, política y social sólo para su propia clase. A comienzos del siglo XIX, en América española, la población blanca aumentaba constantemente, ahora predominaban los criollos, quienes se sentían americanos, aunque tenían gran respeto por el rey español.
Pero a pesar de ser la gran mayoría de la sociedad hispanoamericana, no se sentían conformes con el lugar que desempeñaban.
En cuanto a los político, estaban excluidos de los más altos cargos de la administración, ocupando los criollos solamente cargos en el Cabildo, tanto es así que de los 170 virreyes que hubieron en América, tan sólo 4 fueron criollos, aún cuando éstos estaban tanto o más educados que los europeos, y conocían mejor que nadie los problemas de su pueblo.
En cuanto a lo económico, los criollos que pertenecían a los sectores más altos de la sociedad, como comerciantes y propietarios de tierras, se veían perjudicados por el monopolio comercial que imponía la corona española.
España estaba en decadencia, su comercio y producción estaban estancados, y no podía comprar los productos americanos, por lo tanto los criollos se veían perjudicados. Será así que el reclamo del Libre Comercio será constante. La posibilidad de comerciar con otros países será vista por los criollos como la única solución para obtener mayores beneficios económicos, aunque significaba arruinar a los artesanos locales, quienes no podían competir con la abundancia y precios más baratos de los productos extranjeros.
En lo social, los criollos pretendían tener los mismos derechos que los españoles, pero no querían esa misma igualdad para todos los otros sectores sociales. Los criollos temían a la "gente de color", es decir, los mestizos, mulatos, zambos y negros, ya que estos ahora podían comprar su "blancura" y obtener mejores trabajos.

Frente a todos estos hechos, los criollos comenzaron a considerarse como ajenos a la metrópolis, y muchos de los más instruidos, se fueron familiarizando con las Nuevas Ideas del siglo XVIII, en las que se destacan la participación política y el fin del monopolio comercial.
El ejemplo de la independencia de las colonias inglesas, servía de inspiración, así como también la Revolución Francesa, aunque hay que tener en cuenta que tanto las ideas de la Ilustración y las noticias de  las revoluciones, llegaba tan sólo a una minoría de la población, es decir a los criollos más ricos.
Alentaban también estas ideas, los intereses comerciales y imperialistas de Inglaterra, que apoyaron a algunos movimientos independentistas.

Rey Carlos IV
ESPAÑA DESDE 1808
Fernando VII
España, que desde hacía un tiempo ya presentaba problemas económicos, va a ver su territorio invadido por la figura más importante que existía en Europa, Napoleón Bonaparte. El Imperio Francés, pidió permiso al rey de España, Carlos IV, para pasar por el territorio español para así invadir a Portugal, que era aliada de Inglaterra.  

El permiso se concedió, y Portugal caerá en manos francesas el 30 de noviembre de 1808, pero antes, toda la familia real portuguesa y su corte, son trasladadas por barcos ingleses hacia Brasil, transformándose en la nueva sede del reino de Portugal.
Napoleón Bonaparte
Pero Napoleón también conquistaría España, obligando al rey Carlos IV a dejar el trono a su hijo Fernando VII, quien era muy querido por su pueblo. Pero Napoleón invitará a Fernando y a su familia a un castillo en Bayona, Francia, donde lo dejará prisionero y lo obligará a dejar su trono en favor del hermano de Napoleón, José, quien será el nuevo rey de España.

Napoleón invade España

Frente a todo esto, el pueblo español, no aceptará a el nuevo rey impuesto, y el 2 de mayo de 1808 comenzará una guerra contra Francia. Según los principios de la monarquía contractual que existía en España, "sin monarca, el poder debía volver al pueblo", por lo que formaron una Junta Central Gubernativa en la ciudad de Sevilla, con diputados de juntas locales, y que luego se unirán representantes de las colonias americanas, quienes también son invitadas a formas Juntas en el continente americano, en favor del rey preso Fernando VII.


Fuentes: Libro Historia 2do año CBU
              AA.VV
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