domingo, 1 de enero de 2017

Cristianismo


Desde el siglo I a.C, los romanos ocuparon Palestina y establecieron su dominio sobre la zona donde vivían los hebreos, a los que les permitieron continuar practicando su religión, el judaísmo.
En ese entonces, los judíos estaban divididos en varias sectas: los saduceos, ricos sacerdotes que aceptaban  y colaboraban con los romanos; los fariseos, partidarios de obedecer la ley de Moisés estrictamente; y los esenios, que predicaban desde el desierto su ideal de pobreza y fraternidad.
Los más pobres esperaban la llegada del Mesías (salvador) el enviado de Dios, para castigar a los culpables y liberar al pueblo judío del dominio romano.

Será en esa región donde nacerá Jesús, reconocido por sus discípulos como el mesías (en griego: Cristo), así nacerá el cristianismo
Para reconstruir la vida y enseñanzas de Jesús, se debe recurrir a los Evangelios, que fueron escritos a partir del año 60, por Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Éstos y otros libros forman el Nuevo Testamento que integra la Biblia Cristiana, la que también cuenta con el Antiguo Testamento.

Según estos escritos, Jesús nació en el pueblo de Belén, aproximadamente en el año 6 antes del comienzo de la era cristiana,  en los tiempos del gobierno del primer emperador romano, Augusto.
Creció en Nazareth, el hogar de sus padres, María y José, con el que aprendió el oficio de carpintero.

La vida pública de Jesús comenzó alrededor de los 30 años de edad, cuando fue bautizado por Juan el Bautista, quien fue el primero en reconocerlo como el Mesías, según los relatos de los evangelios.
Durante tres años, recorrió Palestina, con sus discípulos y amigos, predicando la buena noticia (del griego: evangelio)

Jesús, siendo judío, se basaba en la ley de su religión, pero destacó el mandamiento más importante: el amor a Dios y el amor al prójimo. Afirmaba que todos los hombres eran iguales, siendo hermanos e hijos del mismo Padre. 
Su mensaje se transmitía a través de parábolas, de relatos fáciles de entender para las sencillas personas que lo rodeaban.

Según cuentan los Evangelios, Jesús visita Jerusalén, en la fiesta de Pascua, cuando los judíos recuerdan y celebran la salida de su pueblo de Egipto y su alianza con Yavé (dios)
Durante el primer día de esta festividad, Jesús cenó con sus discípulos, lo que después se constituyó en la primera celebración del cristianismo.

Al día siguiente, fue apresado y juzgado. Primero lo llevaron ante el gobernador Poncio Pilatos, luego ante Herodes quien consultó a los jefes de los sacerdotes. Finalmente Jesús fue condenado a muerte, crucificándolo.
Ninguno de los evangelios describe la resurrección de Jesús, pero si los encuentros que posteriormente él tuvo con sus discípulos, y que permaneció con ellos 40 días antes de ascender a los cielos.

Se sabe, que su muerte fue durante el reinado del emperador Tiberio y cuando el gobernador de Palestina era Pilato, a través de un historiador judío que vivía en Roma, en el siglo I.

DIFUSIÓN DEL CRISTIANISMO
Los seguidores de Jesús se reunían para recordarlo y transmitir su mensaje.
A partir de Pablo de Tarso, un judío que primero persiguió a los cristianos y luego se convirtió, difundió el mensaje de Jesús entre los no judíos (llamados gentiles), de todos los sectores sociales.
Fue el comienzo de una nueva religión universal, destinada no sólo a los hebreos.
Pablo recorrió las nuevas comunidades de cristianos que se formaban por todo el Imperio Romano y se mantuvo en contacto con ellas a través de sus Cartas (epístolas).

Las primeras comunidades  o Iglesias, se organizaron en torno a un Obispo, que era asistido por sacerdotes y diáconos. Celebraban un sencillo rito, el bautismo, la lectura del evangelio, la oración y la eucaristía, donde se comparte el pan y el vino en recuerdo a la última cena de Jesús con sus discípulos.

La religión cristiana es monoteísta, cree en un único Dios, que es al mismo tiempo tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Es una religión revelada, considera que Dios transmitió su palabra a través de los profetas y de su propio hijo, palabra que está contenida en los Evangelios y las Cartas de los apóstoles. La Biblia es por lo tanto, un libro sagrado para los cristianos.

Más allá de que los cristianos eran un grupo pacífico, las autoridades romanas los veían como una amenaza, porque no aceptaban participar del cultos al emperador, y además su mensaje llegaba a todos, hombres, mujeres, ricos, pobres, libres, esclavos, romanos, bárbaros.
Especialmente durante el siglo II, los cristianos serán muy perseguidos, muriendo muchos mártires. Es por ellos que los cristianos debieron reunirse a escondidas para practicar su culto, sobre todo en las catacumbas en Roma.
Catacumba de San Calixto, Roma
Cubículo del Buen Pastor, Roma
 En el siglo IV, el emperador Constantino, gracias al Edicto de Milán, 313, permitió el culto de los cristiano libremente, mientras que en el 394, el emperador Teodosio, convirtió al cristianismo como la religión obligatoria del Imperio Romano.
Durante los siguientes siglos, la Iglesia cristiana se organizó alrededor de la figura de los Obispos y del Papa de Roma, a quien se considera hasta la actualidad, como la figura máxima.







Fuentes: Libro Pensar la Historia de 1er Año.
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