martes, 30 de abril de 2013

HOMERO



Homero es conocido como el famoso autor de las dos grandes epopeyas de la antigüedad como son la Iliada y la Odisea,  fuentes fundamentales para el estudio de la Grecia Antigua, ya que sus poemas  revelan informaciones importantes sobre el comportamiento, cultura, religión, hechos históricos, mitología griega y de la sociedad de la Antigua Grecia. 

Nada se sabe con certeza sobre su persona, y hasta hay quienes ponen en duda no sólo que estas dos epopeyas sean obra del mismo autor, sino también que haya existido el propio Homero. Sin embargo, hay datos lingüísticos e históricos que hacen suponer que los poemas fueron escritos en la costa oeste de Asia Menor, hacia el siglo IX a.C. 

De acuerdo con la tradición, Homero era ciego, y se calcula que nació y vivió durante el siglo VIII a.C. En cuanto al lugar de su nacimiento, hay por lo menos siete ciudades que disputan su cuna, como los son  Esmirna, Rodas, Colofón, Salamina, Quíos, Argos y Atenas. La opinión más fundada es que vivía alternativamente en todas siete, siendo un rapsoda, es decir que era un poeta, que recitaba sus poesías en fiestas y banquetes por lo que se lo ha comparado con los trovadores de la Edad Media.

Sobre la muerte de Homero también hay mucho misterio. Según documentos históricos del siglo V a.c., él habría muerto en la isla de Ios, pero investigaciones modernas afirman que no hay ningún dato seguro en esas fuentes de la antigüedad. 

Algunos investigadores afirman también que a partir de sus obras, es posible concluir que Homero tenia mucho contacto con la nobleza de la época.

OBRAS DE HOMERO
Las dos epopeyas narran hechos legendarios que supuestamente ocurrieron muchos siglos antes de la época en que fueron escritas, de hecho Homero, vivió 300 años después de la guerra de Troya. Pero los hallazgos arqueológicos realizados en los últimos 125 años, sobre todo los de Heinrich Schliemann, han demostrado que gran parte de la civilización descrita por Homero no era ficticia. 


La Iliada con casi 16.000 versos y se sitúa en el último año de la guerra de Troya. Narra la historia de la cólera del héroe griego Aquiles. Insultado por su comandante en jefe, Agamenón, el joven guerrero Aquiles se retira de la batalla, abandonando a su suerte a sus compatriotas griegos, que sufren terribles derrotas a manos de los troyanos. 

Aquiles rechaza todos los intentos de reconciliación por parte de los griegos, aunque finalmente cede en cierto modo al permitir a su compañero Patroclo ponerse a la cabeza de sus tropas. Patroclo muere en el combate, y Aquiles, presa de furia y rencor, dirige su odio hacia los troyanos, a cuyo líder, Héctor (hijo del rey Príamo), derrota en combate singular. El poema concluye cuando Aquiles entrega el cadáver de Héctor a Príamo, para que éste lo entierre, reconociendo así cierta afinidad con el rey troyano, puesto que ambos deben enfrentarse a la tragedia de la muerte y el luto. 


La Odisea son 24 cantos que narran el regreso del héroe griego Odiseo (Ulises en la tradición latina) de la guerra de Troya. En las escenas iniciales se relata el desorden en que ha quedado sumida la casa de Odiseo tras su larga ausencia. Un grupo de pretendientes de su esposa Penélope está acabando con sus propiedades. A continuación, la historia se centra en el propio héroe.

El relato abarca sus diez años de viajes, en el curso de los cuales se enfrenta a diversos peligros, como el gigante devorador de hombres, Polifemo, y a amenazas tan sutiles como la que representa la diosa Calipso, que le promete la inmortalidad si renuncia a volver a casa. La segunda mitad del poema comienza con la llegada de Odiseo a su isla natal, Ítaca. Aquí, haciendo gala de una sangre fría y una paciencia infinitas, pone a prueba la lealtad de sus sirvientes, trama y lleva a efecto una sangrienta venganza contra los pretendientes de Penélope, y se reúne de nuevo con su hijo, su esposa y su anciano padre. 


Estas dos epopeyas están escritas en un verso formal y elevado, en un lenguaje jamás empleado en la lengua ordinaria. Es imposible establecer una distinción entre estas dos obras en el aspecto estilístico, pero se comprende por qué, desde la antigüedad, muchos lectores las han atribuido a dos autores diferentes. La Iliada habla de las pasiones y plantea dilemas imposibles de resolver. No hay en ella auténticos villanos; Aquiles, Agamenón, Príamo y los demás personajes son víctimas de un universo trágico y cruel. En la Odisea, por el contrario, el mal es derrotado, triunfa la justicia y la familia, tristemente separada, se reúne de nuevo. El intelecto racional, particularmente el de Odiseo, actúa como fuerza motriz a través de todo el relato.

Junto a la Iliada y la Odisea se encuentran también los llamados himnos homéricos, una serie de poemas relativamente breves, que celebran las hazañas de diversos dioses, compuestos en un estilo épico similar, y también atribuidos a Homero. El texto moderno de los poemas homéricos se transmitió a través de los manuscritos medievales y renacentistas, que a su vez son copias de antiguos manuscritos, hoy perdidos.  

Homero es sin dudas el padre de toda la literatura griega posterior: el teatro, la historiografía e incluso la filosofía, llevan la huella de los temas, cómicos y trágicos, planteados en estas epopeyas, así como de las técnicas homéricas. Para los últimos poetas épicos de la literatura occidental Homero ha sido siempre el maestro indiscutible (aun cuando, como en el caso de Dante, no conocieran sus obras directamente). 

Lo cierto es que desde los tiempos de Homero, ningún autor ha logrado reunir su genio épico y su erudición.  


Frases Celebres de Homero

* "El genio se descubre en la fortuna contraria; en la prosperidad desaparece."

* "En la juventud y la belleza la sabiduría es escasa."

* "Odioso para mí, como las puertas del Hades, es el hombre que oculta una cosa en su seno y dice otra."

* "Llevadera es la labor cuando muchos comparten la fatiga".

* "Dejemos que el pasado siga en el pasado."

* "La juventud tiene un genio vivo y el juicio débil."

* "La religión es la cadena de oro que sujeta la tierra entorno del eterno."

* "Todo hombre sabio ama la esposa que ha escogido."





Fuentes: AA.VV

             http://www.apocatastasis.com/

             http://www.publispain.com/









jueves, 11 de abril de 2013

HAMMURABI


Hammurabi, Rey de Babilonia, fue el sexto rey de la primera dinastía amorrea de Babilonia, sube al trono de la aún  modesta ciudad cuando tenía unos 25 o 30 años, en 1792 a.C.
Aunque no se pueden precisar fechas, se calcula que entre 1785-1760 a.C Babilonia se convierte en la principal potencia de la región, luego de haber heredado una Mesopotamia dividida.

Asentó un gobierno central en la ciudad de Babilonia, y se interesó sobre todo en la protección de sus fronteras. Supervisó personalmente la navegación, el riego, la agricultura, la recaudación de impuestos y la construcción de templos y otros edificios. Pero por encima de todas las cosas, Hammurabi es recordado principalmente por su codificación de las leyes que regían la vida babilonia, conocida como Código de Hammurabi. 

A su muerte sobrevino un período de anarquía en el que varios personajes, que aparecen mencionados como hijos de nadie -quizás haciendo referencia a su nula vinculación familiar con el rey-, se disputaron el trono. (-, 1750 a.C.) 

CONQUISTAS
Su reinado representó el ascenso de Babilonia y de los nómadas amorreos, que se habían instalado en la región, a una posición preponderante entre las ciudades de Mesopotamia. 

Hammurabi se dedicó a asegurar sus posesiones frente a las apetencias territoriales de la ciudad de Larsa y de su rey Rim-Sin, por lo que sus primeras campañas militares se orientaron hacia el sur. El séptimo año de su reinado, Hammurabi ya le había arrebatado a su rival dos de sus mas importantes posesiones: Isin y Uruk

Una vez consolidadas sus posesiones en el sur, el monarca volvió su atención en otras direcciones, y así, cuatro años más tarde se apoderó de las ciudades de Rapiqum y Shabili y realizó expediciones contra el país de Emutbal, al este de Babilonia. 

El poder de Babilonia se había incrementado de tal forma con la concentración de ciudades en su bando, que rápidamente se formó una coalición de ciudades del Tigris, para hacerle frente. En la guerra de los Dos Ríos, la coalición del Tigris fue derrotada y en el año 31 de su reinado, Hammurabi se autoproclamó rey de Sumer y Akkad, título que simbolizaba el dominio sobre Mesopotamia. Pero sus conquistas continuaron, derrotando a las ciudades de Mari, Malgium y Subartu (Asiria).

EL CÓDIGO DE HAMMURABI 
                                                              Museo de Louvre, París

Su obra legislativa culminó con el código que lleva su nombre, una compilación de leyes y jurisprudencia, que sirvió como modelo para muchos otros códigos posteriores. A pesar de su falta de originalidad, es un documento muy valioso para el estudio de la sociedad mesopotámica de la primera mitad del segundo milenio antes de nuestra era.

El Código es uno de los textos legales más antiguos de la humanidad. Todo inscrito sobre una gran estela de basalto, de 2,25 metros de altura, localizada en 1902 en Susa, al sur del actual Irán, por el arqueólogo francés Jacques de Morgan. El texto de lengua acadia y en escritura cuneiforme, consta de 2 columnas, 24 en la parte delantera y 28 en la posterior, que suman un total de 3600 líneas. Dentro de ese texto se incluye un prólogo del autor del Código, el rey babilónico Hammurabi en el que comenta su elección como rey y hace un repaso de su gloriosa carrera. 
En él se trataban temas como homicidios, ofensas de personas, delitos sexuales, robos, herencias, préstamos, alquileres, falsas acusaciones, situación jurídica de los esclavos, matrimonio e infidelidades, pago de impuestos, compra-venta de tierras y otros bienes.

Más de un siglo después de su descubrimiento, muchos historiadores se han preguntado sobre la auténtica finalidad de la estela de Hammurabi, si se trataba de un auténtico código legal que tuvo una aplicación práctica en la vida diaria de los súbditos del imperio, o si era sólo un elemento propagandístico sin valor  legislativo alguno.

Al analizar las distintas disposiciones y se las compara con distintas cartas del rey, se puede pensar que en realidad, más que leyes generales, el Código está compuesto por un conjunto de decisiones y sentencias del rey. En el epílogo del Código, el mismo monarca afirma: "Estas son las sentencias de equidad que estableció Hammurabi, rey potente, y que le hizo aceptar al País como conducta segura y dirección correcta".

Es significativo que en ningún lugar del Código se hable de "leyes", término que no existía en acadio, sino de decisiones reales o sentencias del rey. Esto no significaba que no hubiera justicia, sino que el concepto de norma era diferente al de la actualidad.  

Seguramente la intención de Hammurabi, a finales de su reinado tras cuarenta años de éxitos militares sobre todos los Estados vecinos (Mari, Asiria, Sumer, Acad) y después de haber impuesto el orden en el país a través de miles de sentencias particulares, era dejar un compendio de las principales y más justas de todas ellas, que sirvieran de modelo e inspiración en el ejercicio de la realeza para sus sucesores. 

Las numerosas copias que se hicieron del Código de Hammurabi a lo largo de los siglos en el mundo mesopotámico, daba muestra de una finalidad simbólica, mostraba la conducta perfecta de qué había que hacer cualquier rey, a partir de unas de las funciones más importantes, la administración de la justicia y de la equidad en nombre del dios del que emanaban ambos principios, Shamash, que con su luz iluminaba el sendero de al rectitud de su elegido, el rey, y éste el de su pueblo.

Constituyó un monumento que expresaba el respeto y admiración de las gentes por el gran monarca babilonio; un recordatorio de la necesidad de respetar el orden y la convivencia en comunidad, y de cumplir con los deberes y los derechos de todos los que compartían la vida en un mismo lugar.





Fuentes: http://www.personajes.biz

             Revista National Geographic

            Imágenes de Google